jueves, 29 de diciembre de 2011

Una charla con Unamuno...




Augusto llegó hasta donde se encontraba Unamuno y le dijo así:

—Don Miguel, vengo a comunicarle que estoy gravemente ofendido por sus palabras del otro día. Nuestra conversación me perturbó tanto que he acudido a la iglesia y he hablado con Dios.
—Alma cándida. ¿Y qué te ha dicho, si puede saberse?
—Que yo soy un personaje de usted. Pero usted es un sueño de él. Puede borrarme de la novela de un plumazo, pero usted tampoco existe.

Unamuno estalló en carcajadas delirantes. Augusto lo observaba con una gran expresión de desagrado.
—¡Pobre Augusto, eres la invención de un sueño!




2 comentarios:

  1. Por fin...jajaja. Interesante reflexión.
    Llevaba un tiempo esperando este pedacito de niebla, que un día me pareció leer, y que luego desapareció.
    Muchas gracias por los buenos momentos que he pasado desde que descubrí tu escondite, en este final del 2011, espero pasar muchos más el próximo año.
    Te deseo un alegre 2012, lleno de serenidad y de sueños cumplidos.
    Besos

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  2. ¿Te gustó Niebla? para mi es una joya. Es la primera vez que he visto rebelarse a un personaje, y al autor, su padre, amonestarlo y castigarle. Gracias Julio, por aquí nos vemos. Te deseo lo mismo para el año entrante.
    Te deseo momentos felices, interesantes, placenteros. Que las musas te sean propicias y que nunca dejes de disfrutar escribiendo. Y yo leyéndote. Un abrazo navideño.

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