domingo, 22 de enero de 2012

retazos...




Anoche soñé contigo. Intento recordar los detalles de forma exacta pero los retazos de ese sueño me vienen envueltos en jirones de seda opaca; suaves desgarros que a veces la corriente levanta lo suficiente para permitirme ver tu cara o sentir tus manos. Pero una vez más me he incorporado de la cama oliendo a ti, sin ti.
Oliendo a tus manos, toda yo; a tu saliva, a tu fragancia, a tus cabellos. El vértigo en el estómago me advierte que, como siempre, me he muerto un poco en ese rincón de tu cuello.
Puñaladas de irrealidad, la vida, que es así de puta. Con el primer sorbo de café amargo he recordado la calidez de tus manos cubriendo las mías con la tibieza de la amistad, y cómo te miraba yo en la oscuridad de aquel tugurio; recuerdo las ganas de comerte, de sentirte tan dentro de mí que incluso corrieses el peligro de perderte en algún camino oscuro de mi interior. Recuerdo esa lucha interna por abrazarme a tu cuerpo y dejarme llevar por la tormenta, allí donde el agua nos lleve, sin preguntar nada para no saberlo todo. Sonriendo, me dijiste que mi forma de mirar es invasiva, que conquisto orillas cuando entorno los ojos, que te digo más en silencio, que mi mirada te enmudece. Suerte que mis ojos no te cuentan mucho más…










11 comentarios:

  1. Da gusto comenzar así el domingo, leyéndote... precioso Angela.

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  2. Da gusto comenzar así el domingo, siendo leída por ti. Gracias por compartir ese café con leche conmigo. Un abrazo, preciosa.

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  3. Delicado, triste pero muy cotidiano en algunos casos.

    Un placer compartir red contigo!

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  4. Anoche soñé contigo:
    Te desfallecías de mil maneras
    Y murmurabas tantas cosas...
    Y yo, así como se saborea una fruta jugosa
    te besaba con toda la boca.
    Un poco por todas partes, monte, valle, llanura.

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  5. Qué delicia es siempre leerte y cómo resueno con tus palabras.
    Has convertido esa sensación tan dolorosa en algo sensual, bello, calmo...
    Lo leo y, mientras reposa después, me siento ilusionado e impresionado, como un niño mirando a un mago.
    Qué maravillosa resignación a disfrutar la vida, haciéndola nostalgia para poder recrearla luego.
    Precioso el tema musical y esos arpegios de mi instrumento preferido.
    Un abrazo

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  6. Fu: decididamente me vas a poner colorada con esos versos tan preciosos, que
    agradezco y admiro, ya lo sabes. Por cierto, como habrás visto llegué a tu blog, esa casa azul que tienes y me senté junto a la ventana desde donde se ve el mar. Con tu permiso me he servido un vinito mirando los barcos a lo lejos. Abajo sonaban guitarras. Lindo sitio.
    Un besazo enorme para ti.

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  7. Julio, me emociona eso que me dices, mucho. Gracias. Dime ¿que música sueles tocar con tu guitarra?
    un beso con aromas de vainilla.

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  8. A mí me emociona lo que escribes.
    Me gusta tocar música clásica, sobre todo renacimiento y barroco. Pero toco de todo, para mis alumnos también acústica y eléctrica...
    Besos

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  9. Un magnífico texto.
    Pero yo venía a fastidiar.
    Por alguna razón que desoncozco, en tu logo blogger "Berlín" no hay enlace a tu blog, lo que es una pena. He tenido que dar vueltas para llegar aquí. Si te vas a editar "perfil" y econtararás una pestaña que dice: "URL de la página principal", allí metes la direccción de tu blog. Así te podremos encontrar mejor.
    Pues eso, un beso.

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  10. Qué raro, en el perfil de aquí sí lo tienes. Perdona, que me lío. Era por los comentarios que me dejastes. Besos.

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