viernes, 10 de febrero de 2012

Callejuelas de leche...



Te vas, envuelto en los aromas de la tarde,
y en la mejilla te llevas la ausencia de un beso
con olores de jazmín.

Te veo marchar calle abajo
entre las sombras del día, que va muriendo;
callejuelas de leche, geranios reventones,
miradas añiles
y gatos al sol.

Te pierdes
entre jaleos y timbales,
con tu cintura morena,
con tus andares
canallas...

La tarde está fresca,
las mujeres toman agua de la fuente,
mientras una sábana ondea al viento
proclamando la muerte de una paloma.
Almendros en flor.

Y tú,
con una ramita en los labios,
tarareas suavecito
un canto de amores negros,
como el lomo de un caballo.

Guitarras plañideras,
palmas sordas,
tacones y alborotos.
La noche ya asoma en mi pecho blanco.



15 comentarios:

  1. Killa he estado asomada al balcón con mis gitanillas viendo como se iba calle abajo. Precioso
    Un beso

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    1. Gracias, killa. Anda, acércate, que nos vamos a tomar unos vinitos aquí, en la puerta de la Lola, sentadas a la sombra, viendo como se muere la tarde. ¡como huele la sangre de los geranios en flor!

      Un besazo enorme, niña.:)

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  2. Te leí anoche, bueno de madrugada casi y pensé que era lo mejor que podía haber leído antes de irme a dormir, pero callé y no dije nada.
    He vuelto a leerte ahora, en esta mañana espléndida y sobrante de sol pero gélida en temèratura y bueno, ahora me digo, es la mejor lectura para empezar el sábado.
    Genial, Angela
    Un beso

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    1. Madison,eso que dices me corta la respiración, pero me gusta. Si he conseguido alegrarte un poco el corazón, ya me conformo. Un abrazo enorme y sincero.

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  3. Precioso poema, con bonitos regalos para todos los sentidos.
    Me he sentado a leerlo en el bordillo de una calle encalada, escuchando de lejos las guitarras plañideras.
    Lo de que se lleve en la mejilla la ausencia de un beso, me encanta.
    Un beso

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    1. bueno, si te hubieses dado la vuelta me hubieses visto sentada en el bar de Lola comiendo unos pescaitos y saboreando un vinito fino. Te hice señas con la mano pero mirabas al cielo mientras escuchabas las guitarras.

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    2. ¡Mecachis! y el cielo estaba detrás de mí.

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  4. Me has dado nostalgia. He imaginado esos pueblos andaluces, de paredes encaladas y sillas al fresco donde conversan los vecinos.
    Besos.

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    1. fíjate, y yo que no he visitado nunca el sur, me muero de ganas de ver esas callejuelas. De momento me limito a imaginarlas.
      Gracias Rosi, un besazo.

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  5. Ay amiga, ahí te salió el duendecillo de Andalucía.
    Repicar de castañuelas
    que el patio gitano de fiesta llenó,
    Beso que ha sido el más mío,
    aquél que tu boca temblando me dio.
    Algo que fue más que un beso,
    algo que es más que besar.
    Es el beso que dejó en mi vida
    guitarras y coplas y flores de azahar.

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  6. Bueno, Fu, no tiene mucho misterio. Verás: aunque soy catalana tengo sangre andaluza por mis venas. Entre mi sangre hay ramitas de olivo, y cante jondo, y siestas acaloradas,abanicos, trajes de luces, y sillitas en los portales.No tengo su gracia a la hora de hablar, ese deje maravilloso que tiene por ejemplo los sevillanos (tengo amigos de allí)o ese ceceo encantador de los malagueños. Adoro Andalucía, su arte, su gente y su color, sus costumbres y su buen hacer.

    oye, socio, ese poema maravilloso ¿es tuyo?:) un beso a la sombra del portal, para ti.:) y gracias por venir a visitarme, siempre.

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  7. Lo que yo te decía, por tu sangre corre el duendecillo de Andalucía.
    No, no son míos los versos, es el estribillo de una canción que oí a un cantaor de flamenco, una noche de verano, en un pueblecito de Almería, allá por el cabo de Gata. Besos !

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  8. Si algo de duendecillo hay jaja
    Pero fíjate, por ahí detrás he comentado que no he estado en el sur. Patético,ya lo sé, porque he estado en muchos lugares: París, Roma, Holanda... y más.
    Y no he visitado mis orígenes, allí donde las olivas se mecen al viento, la tierra de mis ancestros. En fin, tengo muchas ganas de ir a Granada, a Jaén, a Córdoba la bella... a ver si se me pega algo de la magia sureña.
    Gracias, Joan, un abrazo enorme.:)¡que bien verte por aquí!

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