viernes, 3 de febrero de 2012

Carita de mono




Carita de mono:
Observando cómo se encienden los motores de ese monstruo de hierro que te va a llevar muy lejos, recuerdo. Recuerdo cómo eras de pequeña. Tenías los mofletes rosados y la boquita de fresa, las pestañas muy negras y los cabellos muy rubios. Cortos al comienzo, rebeldes, como las plumitas de los pájaros, luego largos y brillantes. Sonrío rememorando la pelusa rubia de tu espalda, delicado terciopelo de melocotón, olorosa seda de bebé. Manitas de juguete, pegajosas, y esos deditos de muñeca que llevabas a la boca, mientras un fino hilillo de babita corría por esos labios llenos de churretes. Un día el ratoncito Pérez vino a visitarnos, un bichito muy gamberro y peculiar,  que en su huida dejaba ricos manjares de caramelo bajo tu almohada. Y debido a sus visitas intempestivas tu sonrisa pasó a ser preciosa, con esos huecos de ancianita que complicaban tu torpe verborrea. Se colaron los aires en esos huecos y la lengua se volvió algo torpe con algunas consonantes despiadadas. Pero las erres demostraron valerosas que con constancia y tiempo pueden ser rotundas, redondas, repetitivas, resonantes. Y un día te metiste el mundo de las erres en el bolsillo y te dedicaste a pegar cromos de modelos, tu mundo se llenó de lazos, príncipes y damas ruborosas, posters en las paredes, rosa, rosa, rosa, rosa. Luego vinieron los suspiros, los poemas, los desacompasados acordes de la adolescencia, los amores, las noches en vela (mías), el reloj. Con el tiempo las montañas rusas dejaron paso a la tranquilidad, de nuevo.
Pero el tiempo, cruel e inexorable la mayoría de las veces, ha pasado muy deprisa, mi pequeña carita de mono. Y ahora te vas, vuelas, sé que volverás, pero me costará acostumbrarme a ver tu cama vacía, tu sitio en la mesa, en el sofá. Tus libros, tus discos, tus cosas, todo te espera.

Y tu madre…



13 comentarios:

  1. Precios post, de verdad, te has ganado un nuevo seguidor.

    Un abrazo,

    Rato Raro

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  2. mira que eres un rato raro...:)
    Me encanta tu blog, chico extraño. También tu tienes una seguidora, ya lo sabes.

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  3. Ay Angela, a mí todavía me quedan algunos años para verlos partir, pero es preciosa la manera de contarlo. Besos enormes.

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  4. Mamma mía ! Me encanta tu faceta maternal porque seguramente eres una mamá encantadora.

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  5. Angela como me suena eso de rosa, rosa, rosa y que rápido ha pasado el tiempo y los acontecimientos se repiten, no es mi caso aún pero llegará, claro que llegará, como nos llegó a nosotros. Aún recuerdo la alegre tristeza de mi padre pensando en que ya no iba a estar en esa habitación... .
    Te leo en este maravilloso relato y parece que estas describiéndome recordando a mi hija.
    Ley de vida ¿verdad?

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  6. Es curioso, yo tengo un escrito parecido...

    http://analogiasdehoy.blogspot.com/2011/03/llega-un-dia.html#links

    Y es curioso lo rápido que pasa el tiempo (cada año más) y echas la vista atrás y no puedes evitar su cara como si siguiese siendo un bebé.

    Ays! Este frío que me pone tierna...

    Pd: trato muchas veces de hacerte comentarios desde el trabajo, pero no me lo permite porque sólo puedo cuando los comentarios tienen una ventana emergente. Joooo, pónmelo, plisssssssss

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  7. Uf, será porque el dolor es parecido...:)
    Analogias, intentaré llamar a los albañiles para que me coloquen esa ventana emergente. Muchas gracias.

    esta noche me siento tan perdida...

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  8. Maite, Funámbulus muchas gracias. Claro, además de escritora, y otras cosas, también soy una mami, de las que suenan moquitos, preparan comidas apetitosas y vigilan que no suba la fiebre jaja
    Este relato está lleno de metáforas. Sí, supongo que temo el momento en que los polluelos "vuelen". Tiemblo pensando en cuánto los voy a echar de menos. Supongo que os ocurre lo mismo.
    Un abrazo a todos.

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  9. Rosi, encantada de tenerte por aquí. También yo visité tu guardia ayer y me encantó. Por allí creo que te dejé una flor en la ventana.

    Un abrazo.

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  10. Qué cantidad de ternura...
    Me suena mucho todo eso, y me encanta verlo tan dulcemente escrito.
    Gracias

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  11. Julio, te eché de menos. Me alegro mucho de tu vuelta.

    Si, hay mucha ternura, es la que siento.

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  12. Julio, quiero preguntarte una cosa... no sufras no es nada lascivo ni comprometedor jaja...

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    1. Ya te contaré por dónde anduve...
      Puedes preguntar lo que quieras, incluso si es comprometedor...
      No te he comentado nada al nuevo post porque necesito leerlo muchas veces más.
      Besos

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