miércoles, 1 de febrero de 2012

De pezones y esas vainas...







Un beso dulce en el pezón.
En teoría es un beso casto, puro, casi como el que le ofrece una madre a su hijo pequeño en la frente. Suave. Como el aterrizaje de una pluma sobre la hierba.
Callado, pero elocuente. Casto, pero profano. Intenso en su levedad.
Un beso en el pezón derecho. Punto y aparte.
Y te vas.
Trago saliva. Compruebo las bajas, verifico el estado de la nave, recojo truenos y relámpagos de entre los escombros y encierro la tormenta bajo llave. Cuando los caballos aminoran el galope, entorno los ojos mirando hacia el parque y paseo la mirada entre los árboles. Copas desnudas ofrecidas al viento, hojas caídas, historia de un invierno desolado. Pero hace rato que ya no veo las ramas, sólo veo ese pezón derecho atrapado entre tus labios, sujeto su pudor entre tus dientes. Sacudo esta idea con fuerza, pero la imagen me atrapa y me sumerjo de nuevo entre tus labios de caramelo.
Imagino tu lengua alrededor de ese pezón avergonzado y culpable, y la siento húmeda, febril. Círculos lentos, vórtices de saliva alrededor del protagonista de la obra, ese pezón que clama al cielo por esa saliva imaginada.

Un roce alado de tus labios y el mundo se tambalea, las entrañas del mundo afloran ardiendo, acoplándose lascivamente sobre los glaciares; se escapan los dinosaurios de los documentales y vuelven a poblar la tierra, voraces, y las luces del mundo se apagan momentáneamente porque la estrellas se han fundido debido a una sobrecarga amorosa. Por un momento el mundo gira al revés en una vorágine de sucesos y nos encontramos en la corte rusa.

Soy Anna Karenina, y albergo un secreto rosado, querúbico, oculto entre los encajes que visten mi pecho, protegido de sus labios, conde Vronski.
Un abanico de plumas de pavo real para esconder unos ojos atormentados.

Un beso suave alrededor de ese pezón, y al retirar tu lengua mi tristeza es similar a la que provoca en la arena una ola al recogerse, dejándola desnuda, huérfana de sal.




                                                                           

12 comentarios:

  1. Amiga, un gustazo degustar tanta exquisitez. Quemaría mi lengua para hacer temblar semejante pezón hasta arrancarles todos sus secretos.
    Salud K!

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    1. jaja gracias Fu. Un beso cálido de una Barcelona helada.:)

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  2. Ese tipo de besos, amiga mía es para auténticos sibaritas
    Un besote

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    1. cierto, niña, ¡que bonito es ir parando en los recovecos, salientes, aristas,hendiduras, mesetas y laderas, contemplar y saborear!siempre he pensado que los caminos se han de recorrer despacio, para no perderse ni un centímetro de piel, digo... de paisaje jaja
      (carita ruborosa)
      un placer enorme tenerte por mi blog, y un lujo.

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  3. Me ha sido inevitable visualizar el pezon de Greta Garbo (...uis)
    Precioso texto, curiosa sensación; casi,casi me he sentido mujer al leerte.
    Un placer visitarte, Ángela.

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    1. No he visto esa versión tan antigua de la película de Ana Karenina, pero igual la veo, para visualizar ese pezón de la Garbo.:O
      Magnífica novela.
      Gracias castelo, le añades un poco de sal y pimienta a este evento con tus palabras. Un placer, amigo, un beso.

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  4. Para empezar, me quedo fascinado con el título.
    Luego alucino con las música que has colgado debajo, que me encanta. Eso sí, fué compuesta en 1801 y Mozzart había muerto en 1791, no sé como los de goear le atribuyen el Claro de Luna de Beethoven, a Mozzart. jajaja
    Después me detengo a leer tu presentación, a la derecha, y creo que tienes tanta técnica y sabiduría como ganas.
    Ya con ese beso me dejas loquito...que preciosidad. Magistral.
    Qué beso tan importante y qué bien descrito. Y quién te deja sola tras un beso así... Claro que si se hubiese quedado contigo, seguro que el beso no habría sido tan especial.
    Creo que desvarío...
    Un beso, Ángela.

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    1. (te saco la lengua y te hago burla) jaja

      un beso enorme, niño, en serio.

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  6. Tu eres el experto en temas musicales, Julio de mi vida, y yo te creo. No sé que ha ocurrido con goear, igual se les ha ido la olla jaja, igual Mozart no estaba muerto del todo :)
    En cuanto a tus elogios, me encantan y me arrancan una sonrisa. A este paso me irán creciendo plumas de todos los colores y me cambiaré el nombre por: pava real ufana y creída.
    Me gustan tus desvaríos, me quedo con ese beso y...no voy a borrar tu mensaje.
    ¿no te crees que fue sin querer? ofenderás a esta dama...

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    1. Es broma Ángela, claro que lo creo. No te ofendas ;)
      Mis elogios son pura admiración. De verdad me gusta mucho tu forma de escribir.
      No obstante, confío en que no te pongas ese nombre tan feo.
      Besos

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  7. bueeno, no me cambiaré el nombre, pero solamente porque suena muy raro decir "voy a mirar el blog de la pava ufana y creída":)

    un beso, Julio...

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