jueves, 9 de febrero de 2012

Vals de una tarde de otoño...





No hay nada más importante, ahora mismo, que el poema circular que escribe una hoja seca…

balanceándose en el viento
sumisa,
al compás de un vals eterno,
para aterrizar
suavemente,
sin un murmullo de queja,
sobre el barro,
bajo un manto de lluvia,
perpleja.



6 comentarios:

  1. Tus versos claman al cielo
    para que jardines celestiales
    echen raíces en la carne de los hombres,
    en la vida de los hombres,
    en la casa de los hombres.

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    1. pura poesía tu comentario, socio. Un placer siempre leerte, aquí y en tu precioso blog. Adeu, noi, bona nit.

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  2. Bailo tu precioso vals, que suena a filarmónica de Viena, aunque tus instrumentos sean letras.
    Tan rítmico y tan largo, en tan pocos compases...
    Me encanta.
    Besos

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    1. ...y a mi me encanta tu presencia.
      otro beso para ti.

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  3. Eso es lo que llamo yo contemplar con auténtica paz y sabiduría, me gusta y ahora cada vez que vea ese vals por cualquier esquina me acordaré de ti
    Un besote , con foto ¿no?

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