domingo, 11 de marzo de 2012

Primavera en París








Tengo un amigo que es ciego. Ayer, mientras le contaba algunos de mis viajes me preguntó cómo es París y a qué huele.
Le contesté que es difícil describir un cielo con colores para alguien que no los ha visto nunca. Le confesé que el cielo de Roma me recordó a Audrey Hepburn y a Gregory Peck subidos sobre una vespa. El de Tunez a las mil y una noches, a alfombras mágicas y a un perfume de jazmín que compré en el zoco, a casas de leche y puertas del color del mar enfadado. A Florencia la miré desde su cuna del renacimiento y su cielo desde el Duomo. Nápoles tiene callejuelas estrechitas con altares. Y París...

Cuando llegué a París hacía frío, los cielos eran tormentosos, las nubes colgaban amenazadoras. París es un collage sociológico, le dije. El olor de muchas culturas invade las azoteas y las callejuelas. Huele un poco a todo. Vuelves una esquina y huele a café au lait y a especias de Turquía, a kebab, y a comida japonesa, a croissants recién hechos, y a pan caliente. A can can y a las putas de Pigalle.

¿Cuál es la imagen que más se ha fijado en mi mente?

El Calvario,
allí, donde los pintores
se resguardan de la lluvia
comiendo una manzana, 
mientras pintan
el desnudo de una mujer vestida.

Personalmente creo
que no hay mejor pincel 
para inmortalizar un cuerpo
que la punta rosada de una lengua ávida,
o el deseo viajero de unos dedos hambrientos,
ni mejor perspectiva que la luna reflejada
en un vientre oculto tras una cesta de fruta.

Que lienzo tan imperecedero
aquel que se imagina el artista,
sujetando con alfileres de tiempo
la luz que cae y que declina
sobre las manos recogidas en el regazo.
Inmortalidad
Tiempo congelado…


¿A que huele París? a noches eternas, a lechos cacofónicamente desechos, a los vientos concéntricos del vientre de la torre Eiffel, a sus puentes. A los suspiros del Sena.

15 comentarios:

  1. París huele a luz, a la dulzura del francés... pero también al asfixiante tufo de los turistas, que no la dejamos en paz, jajaja!

    Un abrazo y feliz semana!

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  2. Que bonita descripción de esos viajes, que no solo se ven con los ojos.
    Besitos.

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  3. A mi París me huele a sueños, pero tu descripción es bastante similar a la que tengo en mi mente
    Un besote

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  4. Si, es cierto Mercedes,está siempre llena de turistas, todo el mundo quiere admirarla. A mi me gustó especialmente la zona de Montmartre.
    Me pareció encantador.

    un abrazo.

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  5. Claro Rossi, a los lugares hay que ir preparados para desplegar todos los sentidos, la vista, el olfato, el gusto, el tacto, el oído...
    Todo debe entrar dentro de nosotros, debemos absorberlo entero.
    Gracias por comentar, cielo.
    un abrazo.

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  6. 40añera, chica mala, no provoques!! ¿dices que te huele a sueños París? y a qué huelen los sueños? ¡quiero que me escribas ya un relato contándomelo! te lanzo el guante...
    un beso chica guapa.
    cada vez me vuelvo más mala ¿estás orgullosa de mi? :)
    un placer tenerte por aquí. :)

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  7. Pues yo debo ser rara. A mí París me pareció grande, inmensa (aún tengo ampollas de caminar por los Campos Elíseos. Pero esperaba más dulzura, más sosiego, una ciudad más acogedora.

    Quizás deba repetir para quitarme ese "Sambenito", aunque Sacre Coeur...me encantó.

    Preciosa descripción. La has pintado perfecta para que un invidente pueda imaginársela.

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  8. Bueno, a mi también me pareció enorme, ciertamente. Supongo que todos buscamos en las ciudades ese sabor que nos proporciona el cine, la literatura. Sí, yo también buscaba esas callejuelas oscuras, bohemias, de mujeres glamurosas y alegres. Luego encontré un París enorme, amplio. Pero muy bello. Yo volveré algún día.

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  9. Conozco muchos lugares, pero no conozco Paris.
    Con tus hermosas palabras me diste ganas de verlo. Tal vez este año..
    Besos

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  10. Gracias por visitar mi blog y quedarte en él.
    Totalmente de acuerdo con la segunda estrofa del poema. O lo que para mí equivale a: prioridad para las vivencias de vida real, sobre la pintura o sobre la escritura. De hecho, ni el pintor ni el escritor imaginarían mucho sin una buena experiencia de vida.
    Un abrazo

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  11. Preciosa y cierta descripción. Si, Paris huele a arte; incluso los parisinos cuando caminan, trabajan, hablan o piensan, son especiales, doy fe. Huele a vida, a vida ya vivida, pero vida, si...quizas huela a eternidad, o a infinito.
    Un saludo,amiga.

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  12. ¡Madisón, París te gustará!
    cuando vayas no te olvides de contarlo, será un placer escucharlo de tu pluma.

    un abrazo.

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  13. Luis, causa cierta impotencia no poder describir, pintar o esculpir toda la belleza o todo el dolor, que se nos muestra. Siempre hay algo que se escapa.Lo intentamos, anhelamos capturarlo todo, para pasarlo a un papel o aun lienzo, pero supongo que hay algo que se pierde por el camino.
    Gracias, Luis.

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  14. Castelo, veo que a ti también te fascinó la ciudad de las luces.
    un abrazo enorme.

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