miércoles, 28 de marzo de 2012

redondeando esquinas...





Siempre te digo que no. 

Pero te asomas a mis ojos desde arriba y con los pies en el abismo acabo ofreciéndote el cuello. Un día te dije: calafateando las ranuras de mi cuello con tu lengua conseguirás que este barco se hunda. Igual naufrago si sigues. Me va a comer la tormenta, digo, y te ríes. Y no puedo permitirme el lujo de perder la puntita de tu dedo índice de vista, que, osado, busca los atajos, botones, cremalleras, acaricia huesos que sobresalen para desembocar allí donde la piel forma lagunas. 

Circunda lunares colindantes a ciertas zonas rosadas, y allí donde el dedo acaricia aparece la saliva.



Siempre te digo que no. 
Que tu lengua redondeará mis esquinas, dices, y te ríes.

10 comentarios:

  1. Cómo me gusta tu estilo tranquilo, pero a la vez tan sensual...
    Me encanta, Ángela.
    Pista tras pista, vamos a terminar por averiguar dónde tienes lunares, jajajaja
    Sería una bonita forma de naufragar.
    Me gusta lo de redondear las esquinas con la lengua, me dice mucho más de lo que pone.
    Genial, amiga.
    Un beso

    ResponderEliminar
  2. Hoy ando algo loca y me tengo ganas de escribir. El caso es que ando escribiendo mientras me peino y me arreglo para irme a trabajar.

    ahhh las musas, que caprichosas que son, que malvadas...
    Un montón de besos Julio, que te quiero mucho.

    ResponderEliminar
  3. Redondeando esquinas, dibujando pasiones. Un relato lleno de sensualidad en palabras que trazan formas y pintan colores...Preciosa.
    Un abrazo, Ángela.

    ResponderEliminar
  4. Muy muy sensual. Me gusta.

    Besos.

    ResponderEliminar
  5. Pedro Luis

    Teresa

    muchas gracias...

    ResponderEliminar
  6. Por cierto, Julio, en el tema de los lunares tienes razón jaja

    ResponderEliminar
  7. Si me permites mi atrevimiento te diré que se vislumbra entre palabras el bocado de la manzana, el grano de un racimo, la incisión del higo, la cereza grana, una carne sin fin, un cálido vientre.
    Se vislumbra entre palabras un secreto escondido entre unos muslos dulcísimos.
    Salut !

    ResponderEliminar
  8. Estas letras, Angela, son hermosas, y se deslizan sueve frente a los ojos.

    Saludos

    ResponderEliminar
  9. Mi amigo Funámbulus, ante ese comentario sólo me cabe un suspiro y un

    ...gracias...

    ResponderEliminar
  10. Gilberto, muchas gracias por esas bellas palabras

    un abrazo.:)

    ResponderEliminar