miércoles, 28 de marzo de 2012

vainas de escritora a punto de partir...



Me he quedado observando el blog, mientras me comía un yoghourt de limón. A veces me quedo absorta, lo reconozco, se me va el santo al cielo, ese santo vacilón que es un poco escapista, ¿de dónde vendrá este dicho? Y se me vuelve a ir el santo al cielo pensando que de donde vendrá este dicho.
Este blog es una casa de verano. Ahí desembocan estos pensamientos absurdos con sabor a limón marchito y apresado entre conservantes.
Una casa de amigos,  un lugar de verano, un oasis, una parada fresca en medio de un largo camino. Y cuando venís vosotros, con los pies cansados, quizás llenos de barro, me gusta pensar que yo tengo unas zapatillas de recambio para que podáis descansar. Quizá puedo abrir un poco la ventana para que escuchéis el rumor del mar a medianoche, incluso ofreceros una manta para abrigar la tiritera de la sal. Me apetece sentarme a vuestro lado, y no me importa saber quiénes sois, ni de donde venís. Me importa solo saber si el corazón viene herido, si al ofrecerme las manos, empáticamente, las descubro atravesadas por caminos que se cruzan, y entre ellos  sabiduría y dolor.
Puedo ofreceros un té de jazmines, que podríamos tomar a la esquina de la mar, allí donde la noche se remanga los lutos, y se deja ver los tobillos suavemente iluminados por el horizonte que despierta.

Pues eso. Perdonad esta vaina extraña, escrita en cinco minutos y casi sin corregir. Pero siempre sigo las órdenes de mi corazón loco.

Sólo quiero agradecer vuestras visitas.

25 comentarios:

  1. Tu corazón no es loco, sino un sabio cuerdo. Es una delicia llegar a tu casa, ponerse esas zapatillas, escuchar el rumor del mar y tomarnos un té de jazmines al amparo de las tenues luces de las estrellas que se dibujan en la oscuridad de la Noche.
    Un abrazo, Angela.

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  2. Las órdenes hay que acatarlas depende de quién las dé, pero siempre, siempre obedeceremos las que dicte el corazón, porque loco o no, sabio o no, es el único que entiende de sentimientos.

    Me encantó leer tu sentir. Gracias.

    Besos.

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  3. Tal como yo lo veo estoy invitado a pasar un finde a tierras catalanas...molt be...fins aviat!

    petonets.

    ;)

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  4. Son momentos irrepetibles.

    Y si los divta el corazòn, pues està bien.


    Un abrazo.

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  5. Y sí...es un recreo, un oasis como dices, siempre es bueno distenderse de lo rutinario..
    Gracias Ángela por tu oasis.
    un beso

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  6. Yo herida lo que se dice herida, no llego pero si cansada físicamente y no puedo sentarme ante un escrito hoy para comerme el tarro, hoy me apetecía esto escuchar el rumor del mar mientras me tomo un te pero no de jazmines que me sabe a colonia
    Gracias por la paz
    Un besote

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  7. Corazón lunático; seguir los dictámenes de un ángel de tamaña estirpe es cosa que no tiene precio.

    Me encantó esa imagen de tu espacio como un sitio donde cambiar de calzado, donde ajustar nuestras fronteras con el suelo que pisamos.

    Hermoso, las gracias son para vos. Y eso que ésta es la segunda vez que comento aquí. Con un poco ya me he dado cuenta lo mucho que hay en esta casa de verano...

    Fuerte abrazo, gracias por el limón.

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  8. No sé... me apetecía mucho agradeceros vuestras visitas. Gracias a todos.

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  9. Tengo comprobado que los textos que se escriben rápido y sin corregir son los más auténticos, los más sinceros y los que suelen gustar más a la gente.
    Gracias a ti por compartir tus letras con nosotros.

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  10. Gracias a ti, guapa, por dejarnos leerte, eres encantadora.

    besitos gitanos, feliz dia!!!

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  11. Una escritura impecable! Llego hasta aquí leyendo un comentario tuyo en otro blog.
    Hermoso lugar, si me permites te sigo, abrazos desde Uruguay!

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  12. ¡Coño! Además de hermoso, sin correccciones. No me he fijado pero no me han dolido los ojos, los pies cansado. Todo se puede arreglar con una taza de té. A eso le llaman civilización.
    Ave, Ángela.

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  13. Analogias, estás en lo cierto. Realmente los mejores trabajos son los que salen directamente, de forma impulsiva, del corazón, y se consiguen escribir al instante. Hay que correr mucho, porque las musas empujan, y los dedos en el teclado no dan para más. Pero es una gozada.
    Gracias, guapa.

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  14. Princesa gitana
    Cristina
    Igor

    gracias por darle, una vez más, sentido a este blog
    dos cosas:
    Cristina bienvenida
    y
    Igor ¡esa lengua!
    jaja si es que os tengo que adorar...

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  15. Cómo me gusta tu vaina...
    Precioso.Si quieres te lo corrijo yo. Ya está.
    Cómo me llegas, amiga.
    Un abrazo de colores.E

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  16. Me encantan las fotografías en las que los protagonistas no aparecen posando (o pausando el tiempo), sino ajenos a la cámara y sin interrumpir la acción que discurre durante la toma. Es un acto valiente en el que se exponen tal cual, sin controlar el gesto, dando pié a que ese momento permanezca vivo y veraz para siempre. Pienso que ocurre exactemente lo mismo cuando se escribe instintivamente casi sin corregir. Es un acto difícil, casi suicida pero a cambio se puede palpar la vida en ello. Eso es impagable.
    No soy muy propenso a escribir comentarios pero a pesar de mi silencio, que sepas que vendré por aquí a menudo a tomar la brisa. Eso sí, agradecería algo más fuerte que un té, me vendría bien. Gracias por tu hospitalidad y por abrir una vía al mar.

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  17. Julio, mi chico de la sonrisa alegre. Gracias por la corrección jaja
    no esperaba menos de ti.
    Me pongo de puntillas para darte un beso.

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  18. Somerset:
    tienes razón, es casi un acto suicida.

    Pero es cierto que lo que se escribe en estas circunstancias quizá contiene mucho más de nosotros mismos que un texto muy cuidado, en el que se van eliminando asuntos que no quedan bien, restándole frescura.
    Algo así como realizar una fotografía de alguien que no se lo espera, el resultado es divertido, natural, nada forzado. Sacas el alma de esa persona en la foto.
    Bueno, que me enrollo, muchas gracias por venir, yo también te sigo.

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  19. Soy de los que están convencidos de que el escribir sin pararse a leer lo escrito hasta el momento, sin corregir, sin añadir ni quitar nada es muchas veces la mejor manera de desinhibición.
    Tiene por supuesto sus pegas. Pero en este caso, en esta "vaina extraña" hay que darle las gracias a ese corazón loco.

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  20. Tu comentario me trae a la mente la modalidad de Escritura automática, defendida por Breton. Consiste en tomar un lápiz y ponerlo sobre un papel y escribir todo lo que va surgiendo.
    No sé si lo habéis probado, es genial, a mi me han surgido verdaderas barbaridades, que luego he leído entre divertida y preocupada jaja.

    Gracias por tu comentario Alberto.
    Nos seguimos leyendo, un saludo afectuoso.

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  21. Así de hermoso lo dices y así de verdad es: lo poco que he navegado por tu casa ha sido en compañía de un incierto aroma de comodidad, de sentirme a gusto con lo que leo y con lo que veo.
    Vivimos en un mundo de vibraciones y es del todo lógico que todo el amor que pones en esto que haces quede reflejado en nuestras psiquis.
    Un abrazo, amiga mía.

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  22. Rey del viento, tiene razón. Por aquí no nos queda más remedio que utilizar, a modo de sextante, nuestra intuición, para navegar sin perdernos.
    No nos conocemos, no conozco a nadie de estos mundos blogueros, pero intuyo que me estoy moviendo entre muy muy buena gente. Y tú eres uno de ellos. Un abrazo premeditado, con alevosía, pero sin dolo.

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  23. Hace solo unos minutos descubro tu blog, y ya me topo con tu plena sensibilidad, tan sincera y valiente que resulta rara...
    Lo usual es moderar la exposición, meditar los pasos del lenguaje en las obras, la coherencia de los relatos, y mil astucias más, todo ello para esconder lo que leí en esas pocas líneas.

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  24. Si, supongo que de vez en cuando el aire me levanta la falda y se me ve la sinceridad. Bueno no sé si escribir dejando la carne en los huesos es una actitud valiente, pero a mi a veces me alivia.

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  25. "La noche se remanga los lutos", es genial esa frase, meditada con un regusto a limón.
    Sabes transmitir muy bien lo que sentías, porque nos sucede a tod@s, Yo miro por una rendija de mi ventaba al cielo y espero que me llame o que me diga cuando es hora de despertar de mi letargo interior.
    Me encanta leerte.
    Gracias por ser tan natural, yo lo prefiero.
    Un abrazo en la distancia.

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