miércoles, 4 de abril de 2012

Huyendo por los tejados...




La música desgarrada de un saxo se derrama lastimeramente por los tejados; abajo, en el callejón oscuro, unos tipos con sombrero ladeado se pelean por los favores de una hembra caprichosa. Apoyada lánguidamente contra la pared, la dama en cuestión luce un largo vestido plateado enmarcando lateralmente unas interminables piernas morenas y sus labios voluptuosos brillan dejando desnuda una sonrisa impía. Al mismo tiempo, en las alturas, una gata rubia maúlla saltando por los tejados a la luz de la luna; abajo los cuchillos han dejado estelas de plata antes de caer sobre el asfalto.

La dama impenitente entra de nuevo en el local y sus caderas, ajenas al sufrimiento, avanzan de forma tormentosa al compás del jazz y de los suspiros. Sally, la gata, sigue maullando su canción particular. Unas manos grandes salidas de la nada la agarran sorpresivamente por la cintura, atrayéndola con fuerza. Su fragilidad encalla contra el pecho masculino y se le enreda el aliento a ron barato en el cabello. Un saxo se desangra poco a poco y ella se deja llevar por los gemidos de la música. La cadencia de su cuerpo balanceante enardece al hombre, que la separa para mirarla a los ojos y a la boca. Hace tiempo que ella dejó de temer y le devuelve la mirada. Después querrá compartir la cama.

La canción se desmadeja entre el humo del tabaco y el sudor.

De pronto ella se detiene y, apartando al hombre con la mano, levanta la pierna y la coloca felinamente sobre una silla de madera, bajo la mirada hambrienta de los bebedores. Su muslo moreno realiza una maniobra de noventa grados, ella se inclina ligeramente y extrae suavemente una llave del liguero. Miradas ensangrentadas se agolpan en ese punto de su muslo, donde la frontera entre la carne oculta y el liguero es una playa llena de muertos. Coloca suavemente el metal en las manos del hombre y éste desaparece entre el humo del tabaco. Ahora la gata maúlla enloquecida y en el filo de los tejados un macho gris se acerca a olerla. Ella bufa y le enseña los dientes.

Una mujer de labios rojos se desnuda despacio, dejando su ropa sobre un baúl.

Se asoma a la ventana y  los pechos redondos apuntan a una luna pudorosa.





40 comentarios:

  1. wow....motivante escena...he escuchado la música del saxo de fondo y todo....

    muy bueno....

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  2. Buenísimo Charlie Parker. Iba a colgar la de la Joplin, pero he pensado que esta le iba más. Gracias Carlos.

    Un beso.

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  3. Aún huelen mis ropas a humo. Parece como si hubiera estado en el local y hubiera presenciado todo lo que ocurrió en esa sala nocturna... Hasta parece como si hubiera oido a la gata maullando por la compañia de ese macho gris.
    Fabulosamente narrado.
    Un abrazo, Ángela.

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  4. Gracias Pedro, de eso se trataba.
    que bien haberte podido transmitir todas esas sensaciones.
    un abrazo, muchísimas gracias por tu tiempo.

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  5. Es impresionante, tu magistral oficio para componer ambientes hace que nos sintamos uno más dentro de aquel cuadro que ha nacido dentro de tu hermosa mente: el humo del tabaco, el olor a ron barato; la humedad de la la noche, el cruce de navajas.
    Una urgencia vital que no nos impide pensar en el futuro lejano de esa esa mujer.
    Cuantas cosas tendrá prendidas en el pecho cuando llegue a la vejez.
    Todo esto es porque nos sabe a poco y queremos que nos cuentes más y más.
    Me rindo a ti, amiga mía.
    Un beso bien grande.

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  6. Rey del viento, cómo me gusta tu comentario, es un gran elogio.
    Quiero que sepas que la admiración es mutua.

    Un abrazo.

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  7. Ya te comenté este texto en Buho y caí rendido a tus pies.
    Al más puro estilo de cine negro americano de la década de los 40, me haces sentir nostalgia de las novelas de Dashiell Hammett y Raymond Chandler. Y si encima lo aderezas con el gran Charlie Parker la hemorragia de placer es incontenible.
    Salut!

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  8. Funambulus, no sé porqué pero intuía que te iba a gustar Charlie Parker jaja

    Gracias, amigo mio. Un beso con premeditación y alevosía.

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  9. Por supuesto que sí; la música le va al texto de maravillas.

    El argumento está ahí tendido en la noche entre filos y gatas; de una forma tan poderosa, urgente e inverosímil en su realidad inapelable. Un argumento tan maldito y humano que es seguido metódicamente por todos los actores del texto... Seducción, fuerza, entrega y soledad contorneándose bajo una misma luz.

    Realmente excepcional.
    Un fuerte abrazo.

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  10. Mientras leia tu relato Angela, casi veo a la chica con sus movimientos de caderas, el humo, el saxo desgarrado, todo el escenario dibujado por una maestra de las letras...Charlie Parker...

    Besos

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  11. Dios mío, no es que hayas descrito a la perfección una escena de la vida de esas gatas...¡Es que has creado todo un universo para ellas... y para tus lectores!

    Un beso admirado!!

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  12. Angela querida, me encanta esa facilidad que tienes para escribir, es que eres muy talentosa, guapa!

    un placer recorrer tus letras acompañas de una hermosa melodía, besos gitanos

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  13. Por unos instante he contemplado la escena, aún veo el local con sus murmullos, sus risas, sus voces, unas más altas que otras y el humo recorriendo estancias y venas y deseo, deseo ansioso de posesión.
    Besitos.

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  14. Y de repente, a pesar de la lluvia y este frío inesperado, siento calor, bochorno y sensación de estar cayendo en una trampa.
    El poder del deseo. El poder del saxo.
    Saludos.

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  15. Un gran relato repleto de detalle que te hacen vivir cada momento, sentir el humo en las retinas, oler el sudor del apeña y mover el pie bajo el escritorio a ritmo de jazz. Un abrazo.

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  16. Los cuentos tienen la extraña particularidad de inventar historias, personajes, ambientes que, sin la comlicidad del lector, jamás podrían ser reales.
    Un brillantre ejemplo de ello es esta historia.

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  17. Hola, gracias por visitar mi blog, aunque no paso mucho por él.

    Escribes de maravilla, me ha gustado mucho lo que he leído y con tu permiso, te enlazo en mi blog.

    Me alegro de haberte conocido

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  18. Juan Ojeda, tus comentarios en sí mismos ya son un lujo para mis ojillos cansados por el humo del tugurio. Ya. Conocí a Sally la gata en una noche en la que los ojos se me volaron fuera de la ventana, a través de los cristales, inspirada por el desgarrador lamento de un saxo. Ya sabes que nos ocurre a los que imaginamos sin parar, que de pronto nos hayamos en otro lugar, en otra época...
    y ojalá que nunca se agoten estas ganas de soñar...un abrazo, amigo.

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  19. Gilberto, creo que no hay mejor premio que ese que me ofreces.
    Si has olido el humo, el sudor, si te ha enardecido el perfume de Sally, si has enloquecido con ese muslo moreno, a mi me vale.
    un abrazo.

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  20. Mercedes me honra tu entusiasmo, muchas gracias, en serio.

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  21. Gitana guapa, tu presencia, el color a olivas maduras de tus ojos ya alegran este lugar. Muchas gracias, princesa morena.

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  22. Rossi, quedan dos sillas vacías ¿te sientas conmigo a tomar un ron?

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  23. Igor, compartimos lluvia y frío.
    Gracias por tu presencia.
    ¿sabes que a veces cuando quiero escribir saxo siempre acabo por escribir sexo? mi mente me juega malas pasadas...

    un abrazo.

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  24. Sheol:

    ¿así que esos golpecitos bajo la mesa eran tus pies?

    jaja un abrazo.

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  25. Arturo, sin vosotros mis cuentos se morirían lánguidos bajo la mesa.
    Gracias por estar, nos seguimos viendo. Prometo visitarte muchas veces.
    Un abrazo.

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  26. Matilde, gracias.

    También yo te enlazará al mio. Un abrazo y un placer el descubrirte.

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  27. hola que tal!
    despues de unos meses he vuelto
    con una nueva entrada..
    un fuerte abrazo..!

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  28. Y otros paisajes.

    bueno, encantada de conocerte, me pasaré por tu blog.

    un saludoo

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  29. Un estupendo relato con una riqueza descriptiva tremenda.
    Me ha encantado leerte con fundido en negro,
    Besos

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  30. Me gustó mucho lo que escribes y cómo lo escribes.
    Con tu permiso, espero, lo asomo a mi ventana.
    Mil besos desde el Sur.

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  31. Angel, para mi es un placer que lo asomes a tu ventana. Este relato, como todo lo que anda por mi blog forma parte de ese libro que tengo publicado: Luna de san Juan.
    me alegro mucho de que te haya gustado.

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  32. Angela, Berlín, Berlín, Angela, me haces pasar unos sudores con estas cosas....

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  33. José:

    Siento el tema de los sudores :(

    Igual de eso tiene la culpa esa mujer impía, la de los andares cadenciosos, la del muslo, y no yo.
    Creo que Charlie Parker sabe en que piso vive, si le pasas un billete bajo mano igual te sopla información.
    Un saludo de Berlín y de Ángela.

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  34. Estoy teniendo problemas para acceder a mi propio blog y por ende a todos mis favoritos y no sé cómo arreglarlo.Me desapareció la barra para entrar, así sin más.
    Espero me disculpes. Volveré.

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  35. No te preocupes Inés. Espero que lo puedas solucionar.
    Un abrazo.
    Luego me paso a ver que has escrito

    :)

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  36. He leído tu relato en el blog de Ángel (http://angel-lectorimpertinente.blogspot.com) y me ha fascinado, te sigo por aquí, espero leer cosas nuevas pronto ^_^
    Un abrazo!

    http://nihilomnisveritasest.blogspot.com

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  37. XIII

    muchas gracias, chica morena.

    nos seguimos escribiendo.

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  38. Muchas gracias por dejar tus huellas en mi casa de letras. Vamos, que así puedo llegar hasta aquí y disfrutar de las músicas y sus letras, y tus letras, también.

    Te leeré con efecto retroactivo y te sigo, para no perderme.

    Gracias

    Mario

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  39. Muchas gracias Mario. También a mi me encantará volver a tu casa. Un abrazo.

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  40. Guau! Tremenda escena de "cine negro" y tremendo el saxo y el Summertime. Casi parece estar viéndolo tras una enorme pantalla. Enhorabuena por este texto!

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