lunes, 28 de mayo de 2012

Claraboya



En todas las almas,
como en todas las casas,
además de fachada hay un interior escondido.
Raul Brandao

    Recientemente he leído la última novela de Saramago que ha salido al mercado: Claraboya. Los que me conocéis sabéis de mi pasión por este escritor, así que os solicito un poco de indulgencia si me excedo en mis alabanzas. Cuando José finalizaba El evangelio según Jesucristo lo llamaron para ir a recoger el manuscrito de Claraboya, que había enviado cuarenta años atrás, escrito con la ilusión desbordante del que comienza en el mundo de las letras. Los aficionados a la escritura sabemos que aquel que envía un manuscrito  a una editorial  introduce también en ese sobre certificado la sangre de sus venas, sus noches en vela, sus desnudos integrales, los miedos y las llagas, sus vergüenzas, sus aprendizajes. Y cuando el silencio perdura en el tiempo el creador sufre de lutos, y le duele el duelo, pero otros vástagos en proyecto le necesitan. Y uno se olvida un poco de ese hijo y sobre esa paternidad crecen telarañas. Ésta es una metáfora más de las mías, pero ya me entendéis. Saramago simplemente se cansó de esperar la publicación del “hijo”. Después de cuarenta años, cuando la quisieron publicar él dijo que ya no era el tiempo. Pero Pilar del Rio, su esposa, la dueña del nombre pintado en el lateral de la barca blanca del maestro, ella, la que riega ese olivo donde reposan las cenizas del dueño de todos los nombres,  ése que tanto  adoramos, ella nos lo ha enviado por correo para que lo leamos, tantos años después.

    Quizás el tema del libro no es demasiado ambicioso, sólo trata de las vidas de algunas personas que comparten vecindario ¡sólo! ¡Como si fuera poco! Gente anónima, corriente, gente como yo y como tú.
Y nos habla de la tristeza, de la conformidad de una puta mantenida, de la madre de esta, que se aprovecha y también vive de ella, de que el amor de una madre no siempre es  desinteresado. De cómo se puede fingir el amor y de lo que duele. Del amor pagado. Esta es la historia de Lidia, la mantenida.
Luego tenemos a dos hermanas solteras, Isaura y Andrea, a su amorosa y despistada madre y a la tía, hermana de ésta última, una mujer muy sabía. La historia de cuatro mujeres solitarias, humildes, trabajadoras, del amor que se busca de manera desesperada y de aquellas cosas que ensucian las relaciones y ya no se pueden perdonar.
Y de Carmen y su marido, una historia de rutina, tensiones, la disputa constante por el amor del hijo. Aquí Saramago está magistral, porque nos cuenta dolorosamente lo difícil que es la convivencia cuando ya se murió el amor hace tiempo. Y la mirada perpleja del hijo, que inocentemente presencia el combate entre aquellas personas que más le adoran.
¿Y qué puedo decir sobre el matrimonio de Justina y su esposo? Odio, asco, repulsión, infidelidad. Hay un momento estelar en el que ella se muestra desnuda de cuerpo y alma y él la ve entonces en toda su plenitud. Eres fea, le dice. Y ella le dice “si soy fea, mírame ¿Quién puede desearme a mí?” Desnuda, enjuta, con los pechos caídos y las piernas escuálidas; la mirada de ella llena de asco y de rencor, retadora, delante del marido, que la mira asustado y sorprendido. Sin embargo él ya no puede olvidar esa imagen de su mujer. La desea, desea esos huesos, esa carne seca y no puede pensar en ninguna otra mujer. El desenlace de esta historia es abrumador, extraño, sofocante.

    Historias, historias cotidianas, como la del zapatero Silvestre y su esposa, y la amistad de éste con su alquilado. Conversaciones de náufragos sobre la vida; confidencias,  consejos, confesiones y conclusiones. Vidas que se cruzan y en ese intercambio de palabras se encuentra la esencia de la vida misma.
En esta obra intuyo a un Saramago joven, pero ya se vislumbra ese sello, esa impronta que tienen sus ensayos, esa forma suya de ver la vida.

Ha sido un verdadero placer volver a leerle, maestro Saramago.



38 comentarios:

  1. Tenía curiosidad por él. Al no leer ninguna crítica -objetiva- no sabía si este sería un Saramago a lo Ceguera y El Evangelio, o uno más petulante como La caverna.

    Un saludo.

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  2. Angela, gracias por la recomendacion del libro de Samargo, voy a buscarlo en mi libro digital o si no, lo buscare en las librerias. A mi tambien me encanta Samargo. Un abrazo, linda,y que Dios te bendiga.

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  3. Ángela, muy buena tu reseña, aunque nos avises de tu falta de objetividad referente al escritor.
    Trataré de buscarlo. A ver si coincidimos...
    Un beso.

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  4. Marc, no es un ensayo sobre la ceguera, no es un evangelio según jesucristo, ni un todos los nombres ni un caín, tampoco un memorial sobre el convento ni la balsa de piedra: es Claraboya, uno de sus primeros trabajos, cuando aún era desconocido. Yo lo he leído con la ternura que me inspira el pensar que este es uno de sus primeros pasos vacilantes, que lo mandó a esa editorial con toda la ilusión del mundo y no obtuvo respuestas.
    Este manuscrito estuvo en el fondo de un cajón durante muchos, muchos años, olvidado.

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  5. Gracias Noris, me gustará conocer tu opinión.

    un abrazo.

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  6. Petra, aunque me gusta muchísimo el estilo de este hombre también reconozco que tiene alguna que otra novela que he sido incapaz de terminar, pero en general me encanta.

    Un abrazo. Oye, prepara café, que iré a verte y a leerte. Con dos terrores, please.

    un besote.

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  7. Has hecho una buena reseña y te felicito...admiro tu admiración por Saramago y mis respeto hacia a tí...un besote preciosa.

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  8. Otro beso para ti, dueño de la cacharrería más glamurosa.

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  9. Saramago me encanta y tras tu reseña no perderé la oportunidad de leer este impresionante libro.
    Un abrazo.

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  10. Ángela:
    En algún rincón de mis borradores hay uno que refiere a los desaciertos de las viudas de algunos artistas notables; quienes por cuestiones económicas -no lejanas a la codicia- y en contrario a la voluntad del difunto, el verdadero artista, hacen publicar -o editar en discos- obras que ellos en vida han desechado.
    Me da vergüenza ajena.
    Este caso no pareciera escapar a la regla.
    Por lo general, le escapo a los intentos de esta gente. Son personajes que saben de mi debilidad por la obra de cierto artista e intentan venderme arte a granel...
    Por supuesto que es una opinión personal, Ángela, que no tiene por qué ser compartida. Por fortuna, nunca dejo de congraciarme de que seamos seres singulares y que nuestros gustos y pareceres sean tan propios como nosotros mismos.
    Un saludo cordial.

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  11. Arturo:
    Nada más suculento que esa canción que quedó a medio componer, ese relato por ahí perdido para sacar partido y ganar unos dinerillos del trabajo póstumo.
    Se ha hecho y se seguirá haciendo, porque el ser humano es codicioso.
    Pero yo, independientemente del partido que pueda sacar su familia de este libro, trataba de hacerle un pequeño homenaje.
    Buscaré ese relato que dices y lo leeré, mi amigo Arturo, muchas gracias y un beso enorme.

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  12. Muy buena crítica. Lo pondré en mi lista ;)

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  13. Desde luego habrá que leer el libro, como tantos otros que me quedan por leer de Saramago. Gracias por compartir estos senderos.

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  14. Pues yo tengo varios libros de Saramago aquí y he sido incapaz de leer debido a los signos de puntuación (llámame pija), aunque los temas me parecen espectaculares. A lo que voy: varios intentos de leer una coma seguida de una mayúscula... (¿Serán las ediciones que yo tengo?). En fin, que debo ser de mente estrecha.

    Un abrazo

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  15. Ángela, no me mates. No he leído nada de este sire.
    Una vez me lo encontré en el aeropuerto. Viejo y alto. Yo iba a buen paso, ¡pero él más cargado con su maleta!
    Saludos.

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  16. Me falta descubrir a este Saramago que me han dicho que es un tanto diferente en sus formas.
    Deseando estoy, y más tras opiniones tan razonadas.
    Besos

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  17. XIII, para empezar te recomendaría "ensayo sobre la ceguera", es uno de mis referidos. Pero ten paciencia con los diálogos, este escritor escribe de una manera muy especial. Pero creo que merece la pena darle una oportunidad.

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  18. Ximens. Si te lees alguno pásate por aquí y me comentas, que me encantará conocer tu opinión.

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  19. Analogias, no te llamaré pija, lo prometo. A mi me ha ocurrido con algunos autores, que a la gente les encanta y yo no puedo con ellos. Al final la cosa va a gustos.

    un beso, y de mente estrecha nada, eres cojonuda.

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  20. Jo, Igor, yo me he quedado con las ganas de conocerlo personalmente.

    Bueno, niño, prometo no matarte, paisano.

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  21. mientrasleo, me encantará conocer tu opinión, en la que confío mucho.

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  22. Me gusta la reseña que haces de Saramago. Coincido contigo en que hay cosas que me gustan de él y otras que no. Intentaré encontrarlo y encontrar en él eso que tú has tratado de explicar.

    También he dado un repaso a las últimas aportaciones de tu blog y veo que escribes con mucho estilo y buena calidad.

    Deberé profundizar un poco más, incluyendo tu Luna de S. Juan, que por cierto si es que logro como adquirirla. A mi también me encantan las operas primas. Veo en ellas algo virginal en esa edad o momento en que aún no se sabe deslindar bien lo propio de lo imaginado. No sé.

    Un saludo, un beso...

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  23. como te gustan los títulos con rima fácil...jaja...un besito..si vols...

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  24. Ángela:
    El borrador al que me refería, respecto a las viudas, no está publicado junto con los otros borradores -más caraduras- que hay en mi blog...
    Si lo desearas ver, solo debes solicitarlo a mi mail, que está en mi blog, que con gusto te lo haré llegar.
    Un beso.

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  25. Manolotel, gracias por los elogios. Hace poco que escribo y me falta mucho camino por recorrer, pero en eso andamos.

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  26. Carlos

    ¿con qué rima Claraboya?

    bueno, da igual, no me los digas...

    :)

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  27. Arturo, no he visto tu mail por ningún lado, pero vuelvo a mirar con un poco más de tiempo.

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  28. Hola Ángela. He leído poco de Saramago, pero la obra que comentas, tal y como lo expresas apetece analizarla. No la descarto.

    Besos.

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  29. Ángela:
    Mi correo está en el perfil de Blogger, si picas allí podrás acceder a ese link.
    Saludos.

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  30. Àngela, me encanta tu apasionado estilo "españolísimo" para reseñar. Contagias tu entusiasmo por este autor, que no me simpatiza tanto, pero que me propongo dejar al lado algunos prejuicios y leerlo.

    Te felicito por tu trabajo en este sitio y por la promoción de otros blog y libros.

    Gracias por tu visita a mi blog.

    Un abrazo transatlántico desde Argentina.

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  31. Gracias Marta. Oye, ¿puedo decirte que esa niña de tu perfil es una preciosidad?

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  32. Teresa, Muchas gracias por pasarte.

    claro, no la descartes.

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  33. Hola, ángela. Estoy esperando tu siguiente entrada...

    Un beso

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  34. Comparto tu pasión por Saramago aunque no conozco esa novela... Procuraré corregirlo lo antes posible. Una expléndida reseña.

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  35. Tambien me gusta Saramago. ¡Cómo no! Pero qué caracter tenía. Se autodestierra con una pataleta... deja de escribir un mogollón de años porque no le publican una novela... Claraboya precisamente, que por lo que dices, estará presente en mi mesilla.
    :)

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  36. Petra, muchas gracias, mi chica linda. Pues verás estoy en ello. Lo que ocurre es que cada vez me estoy volviendo más puñetero en esto de juntar las letras, y ahora cuanto más reviso más fallos veo. Pero no tardo nada en colgarla.

    cuatrocientos mil y un beso.

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  37. Pablo Garcia, si te gusta Saramago igual deberías leerlo como yo, con el cariño y la ternura ante un trabajo olvidado en un cajón durante tantos años.

    un abrazo.

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