lunes, 4 de junio de 2012

¡¡moño no, por favor!!


Pascual comenzaba las mañanas con su café con leche humeante y su tostada crujiente de mermelada de naranja amarga. Tras echarle un ojo a la página deportiva toda su atención se centraba en la sección de ofertas de trabajo;  después se duchaba, afeitaba  y se vestía con su sempiterno traje gris marengo, ese que, antes de ir a dormir, Rosa le dejaba colgado cuidadosamente en la percha. En paro, desde hacía ya cuatro años, todos los días seguía el mismo ritual. Luego venían los eternos paseos por el parque de los árboles, buscando un lugar soleado donde  poder realizar la tarea de todos los días: apresar en un circulito rojo ese posible trabajo que le rescatara del ostracismo del paro. ¡La puta crisis! exclamó entre dientes.
Luego, tras tomar  asiento y encender un pitillo sus ojos habituados leían atentamente las ofertas:

“Se necesita estimulador lingüístico para loros,  que hable correctamente el español. Deberá contar, entre sus virtudes,  la paciencia, dado que el animal sufre actualmente de descontento espiritual, apatía esta que  le provoca continuas crisis nerviosas, sumiéndolo en un estado de total acongojamiento. No es peligroso, pero dado su carácter voluble se aconseja a  las señoras o señoritas que se abstengan de presentarse a las pruebas con elaborados moños o sombreritos con motivos ornamentales, pues este tipo de arreglos femeninos provoca en el ave una extraña fijación  que lo sume en un estado de enajenación transitoria. No nos hacemos responsables de la pérdida de horquillas, pasadores u otro tipo de abalorios. Tampoco es aconsejable…”

Pascual alzó la ceja izquierda, que es la que se levanta siempre en estos casos, se rascó la entrepierna distraídamente y continuó leyendo atentamente, bolígrafo en ristre. Leído todo el texto realizó el círculo de marras apresando el anuncio.
Tras encender un nuevo cigarrillo pasó a la siguiente demanda, que decía así:

“Se necesita probador de paracaídas. El perfil requerido es el de varón atlético o hembra obstinada. En todo caso el aspirante debe ser una persona joven o en su defecto en buen estado físico. Absténganse: ancianas osadas de más de ochenta años; suicidas convencidos y reincidentes; así mismo señoras de mediana edad. No se admitirá en las pruebas la presencia de escritores o poetas. Estos últimos se abstraen de forma involuntaria intentando captar los colores, el etéreo tacto de las nubes, las aves que vuelan, en fin…, todos los detalles para posibles poemas, deformación profesional esta que les induce  a apurar tantísimo el trayecto buscando metáforas,  epítetos, tropos  o sinalefas que se olvidan de tirar de la anilla, o cuando lo hacen ya están incrustados en el asfalto. En cuanto a los  suicidas: estos pasan olímpicamente de la anilla y se despachurran lánguidamente contra el suelo. Entiéndase que las señoras maduras no cumplen mal con la labor requerida, pero ocasionalmente no se presentan a su puesto de trabajo por coincidir con la hora de la radionovela. El tema de las octogenarias es mucho más peliagudo, se explicará personalmente para no herir sensibilidades varias”

Pascual observó sus canillas frágiles y no realizó el circulito de marras. Pasó al siguiente.

“Se necesita cambiadora de sábanas para rodaje de película pornográfica. Abstenerse varones.”

Aquí Pascual abrió mucho la boca y no hizo un circulito rojo, sino que, interesadísimo, marcó el número de teléfono inmediatamente. Al otro lado de la línea una señora con la voz de Pavarotti le informó, tras un largo suspiro que indicaba a todas luces que ya había contestado otras llamadas como esta, de los pormenores de la labor a realizar:
—Preferimos una señora mayor, querido mío, porque los señores babean, se les dispersa la mirada y  no entienden las órdenes, ya que la sangre que riega su cerebro para favorecer el entendimiento, se halla toda acumulada en salve sea la parte de su anatomía masculina. Y esta falta de riego sanguíneo  los imbeciliza, incapacitándoles para realizar correctamente una tarea tan fácil como es deshacer y luego volver a vestir una cama con una hembra desnuda y agitada, de pechos exuberantes, pezones hipnotizadores y palpitantes zonas íntimas, aún húmedas y lubricadas. En cambio, querido, una señora mayor realizará estas cuestiones cantando alegremente una canción de Bisbal, alegrando con sus afinados trinos el ambiente del rodaje. Puede incluso que cocine un bizcocho para el director.
Pascual dio las gracias y colgó el auricular.
Tras mucho pensar decidió llamar al anuncio del loro. 


38 comentarios:

  1. Ja, ja. ¡Qué de malo tiene los loros! Lo único que piden es cariño y tiempo.
    Geniales esos anuncios. Hoy es ficción, pero manñana por la mañana....
    Saludos.

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  2. jajaja...te ha faltado describir la situación de las sábanas con "y un toque a látex quemado"...jajaja. Buenísimo! Por cierto, habrá que investigar qué carajo le pasa a ese loro, no?

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  3. Simplemente sensacional, amo la amenidad de todos tus textos y este, además, añade un sentido del humor muy estimulante haciendo que el placer de leerte aumente exponencialmente; se lee en un soplo.
    Por otra parte hay una critica nada solapada frente a una situación laboral en la que los empresarios piden requisitos cercanos a las actitudes de superman a cambio de una remuneración que solo puede compararse con el precio de un mechero de un solo uso en un bazar de los chinos.
    Extraordinario, como siempre; eres maravillosa, amiga mía.

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  4. El verso y la prosa se escriben con pluma; la prosa de crítica social con estilete...

    El autor sabe por qué escribe crítica social, pero no por qué la publica. Haberla concebido demuestra que tiene ideas, como ganas de trabajar el desafortunado personaje. Haberse resignado a exponerlas aquí y no en un periódico de máxima tirada nacional, no demuestra que no se ha sabido qué hacer con ellas. No queda otra posibilidad. Da la impresión de que lo único seguro de esta historia es la dignidad, y la vanidad que todo ser humano posee: un estímulo tan acuciante que uno prefiere ufanarse de sus fracasos antes que no ufanarse...

    Un abrazo.

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  5. No sospechaba yo que las secciones de anuncios en la prensa fuesen tan divertidas. Tendré que prestarles más atención a partir de ahora.

    ¡Besos!

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  6. jajajaj genial!!
    Por cierto, tienes el teléfono de lo de las sábanas?
    :$

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  7. Apuntadas quedan tus películas Ángela, ya te contaré a ver que tal. Gracias por pasar!:)

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  8. Muy divertido Ángela!!
    Y Pascual tampoco está tonto, no. Pese a que no daba el perfil no ha dudado un momento..

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  9. Ángela, ¡qué graciosa eres!
    Así, utilizando ese tono, puedes decir lo que quieras... Es lo que tiene la gente creativa, que te llaman "imbécil" o te dicen que te estás "imbecilizando", y en lugar de mosquearte, te partes de risa.

    Muy hábil. Muy ingeniosa inventando trabajos... Con la falta que hacen hoy en día...

    Besooosss

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  10. El moño tiene su punto..e incluso su puntito erótico....ummm...


    Y si, eres muy graciosa..como antes te han dicho..

    Besitos

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  11. Un relato genial. Los anuncios a cual más curioso y original. Lo triste es tener que hacer círculos durante tanto tiempo.

    Besos Ángela.

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  12. Debes resultarle muy pesada o hasta llegar a sentir cierta envidia si Garcia Marquez llegara a leer este cuento de hoy, porque lo veo genial, y clara competencia le hace a sus cuentos.

    Besos y se feliz!!

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  13. !!Hola,Angela!!

    Me he reído mucho con tu relato,muy bueno jajajaja

    No se yo si la señora de las sabanas cantaría igual viendo en el rodaje a sexys varones metrosexuales,supongo q alguno habría.
    Muchos besitos,Angela.

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  14. Ángela:
    Ya te habrás de imaginar cuánto me gustó leer el cuento: mucho, mucho y mucho.
    Infaltable, el loro. Lo de los paracaidistas viene a cuento con esa anciana de ochenta que se asustó al tener ue saltar y la tiraron al grito de: ¡vieja va!, por la puerta del avión; de casualidad no fue tragedia.
    Y lo del baboso potencial, mejor ni hablar, que no hay nada peor que mirar a la gente devorar manjares, ubicado tras el cristal de la ventana, del lado de la calle helada y ventosa. Masoquista.
    Siempre es bueno ver con humor la tragedia del pobre desocupado.
    Te felicito.
    Un saludo fraterno.

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  15. Quemando caucho sobre motos con brazos.
    Kisses.

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  16. Igor, los loros son maravillosos jaja
    tengo compañeras de curro menos interesantes que ellos.

    un beso, barcelonés.

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  17. Analogias, al loro no le pasa nada, es su carácter. Los animales también tienen personalidad y la de este plumífero es inquieta. Es un poeta atrapado en el cuerpo de un bichito.
    Y no le gustan las horquillas. En fin, cada cual tiene sus manías, a mi no me gustan los hombres que se ponen calcetines hasta las rodillas usando al mismo tiempo pantalones cortos. jaja

    besitos guapa.

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  18. Amigo Céspedes:

    una vez hace muchos años, casi siendo una cría, cuidé a un viejito en su lecho de muerte por encargo de la familia. Este viejito, en las puertas de la muerte, cada vez que me agachaba a arreglarle la almohada me tocaba los pechos. Yo al principio lo amonestaba pero viendo en sus ojos el brillo del más allá al final me hice la despistada. Antes de morirse me invitó a los toros. En aquel tiempo pensé que nunca aceptaría trabajos así de extraños. Hoy, tal como está el tema del curro, sé que si me falta iré a esas entrevistas sobre cuidar loros. Eso sí, sin horquillas.

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  19. El conocimiento:

    si, con estilete y creo que he sido muy blandita.
    En el relato no he aclarado que PASCUAL es psicólogo, o quizás abogado, no sé no recuerdo.
    Y que seguramente se conformará con ese trabajo de cuidador de plumíferos.

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  20. Rober:

    También estaba:
    contador de chiste de leones
    pelador de sardinas para focas
    tejedor de bufandas para jirafas

    y más...

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  21. Gumer:

    ay no sé qué decirte.

    ¿cantas a lo Bisbal?

    jajaja

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  22. treintamina:

    soy una loca del cine, amigo, me pasaré muchas veces.

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  23. Zavala:

    lo que quiere Pascual es un curro ya mismo, creo que se conformará con el del loro, si el sueldo es medio decente.

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  24. Carlos ¿desde cuando te gustan los moños?

    yo a veces me lo hago... upsss

    jaja un beso, chico del perfil romano.

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  25. Teresa, gracias

    También está el de cambiador de pañales de mono.
    secador de sudor de elefante albino
    comprobador de la rectitud decorativa de los árboles del Retiro

    hay más...

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  26. Gilberto, muchas gracias.


    García Marquez es un dios.

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  27. Lady Celeste.

    pues si yo tuviera que hacerlo...
    creo que formaría parte del grupo de los imbecilizados jaja con esos maromos y sus..
    eso...
    jaja

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  28. Jo, Arturo ¡como me he reído con los de vieja vaaaa!

    ¡tremendo!
    un beso casto.

    ahora me voy a tu blog, a comentarte ese relato maravilloso sobre la feucha suertuda.
    Tienes un blog estupendo, te felicito.

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  29. Sterki, quemando caucho sobre motos con brazos:

    es un curro raro raro, si señor.

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  30. Acabaremos trabajando en ese tipo de cosas si no nos largamos antes a una playita paradisíaca de caribe y montamos un chiringuito.
    Me encanta tu humor.
    Ah, ya he escondido mi proscrito trasero en tu trastero, por eso no 4está en el poema...
    Gracias, ojos de mar.
    Un montón de besos.

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  31. A lo del chiringuito, si es contigo, me apunto.

    Yo preparo los mojitos mientras tu escribes unos poemas de esos calentitos, el mar, la brisa hará el resto.

    jajaja un saludo, guapo.

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  32. Hoy he leido las ofertas de trabajo de los diarios nacionales... ¡Todas las ofertas son mas aburridas!...

    Que texto mas críticanmente divertido...¡ Buenísimo!...

    Un abrazo.

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  33. Absolutamente genial. Me he quedado con ganas de leer más anuncios de estos. Hacía unos días que no me pasaba por aquí y ya estás haciendo de las tuyas.

    No se te puede dejar sola.

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  34. jo, no soy tan gótica ni tan seria, Jose, de vez en cuando me suelto unas risas.

    besos.

    y si me dejas sola, me quedo mustia, como un geranio. :(

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  35. ¿Qué decir tras tantos comentarios? Bueno, sí, ¡qué tonta estoy!(me pasa a veces, pero no es continuo), perdona. En primer lugar que me he reído muchísimo con este relato, es divertido a rabiar, crítico también y con un poso final de desesperación al aceptar lo que sea antes que seguir en el paro.
    Además, me encanta cómo cuentas, cómo escribes. He leído desde la última actualización hasta aquí, pero pienso leérmelo entero porque promete mucho.
    Encantada de encontrarte, ojos verde mar, porque me tendrás asiduamente por aquí.
    Un abrazo de loro, equilibrado, claro.

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  36. Otro abrazo para ti, Mafalda. Ya he descubierto tu blog, ya te he dejado una rosa sobre la mesita, ya nos vemos luego..., adeu, que decimos por aquí.

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