jueves, 21 de junio de 2012

Riéndome de mi misma




Este relato contiene elementos que pueden hundir al lector en el sopor y en el aburrimiento  más absoluto.



Imagino que todos somos conscientes de la paciencia generosa de aquél que nos lee, así que por favor, evitemos torturarlo innecesariamente. Los foros literarios enganchan, son extrañamente adictivos. Pensamos que todo es merecedor de ser narrado, y nos lanzamos a la aventura de manera ilusionada y acabamos adornando y divagando sin medida. No empatizamos con ese pobre lector, que, sin escapatoria, no tiene más remedio que leernos por la amistad que nos une. Y allá va el pobre a leer ese relato infumable, esa poesía críptica, ese desvarío indescifrable, armado de mucha paciencia, con la esperanza de que pese a la longitud interminable del escrito, éste al menos resulte interesante.
Evitémosle ese sufrimiento innecesario.

Sugerencias:

Apague el ordenador y váyase corriendo a la calle. Si su edificio tiene escalera de emergencia, mucho mejor, ahorraremos tiempo y tentaciones. ¡No mire atrás! Una vez en la calle, respire hondo, pero, al hacerlo, evite las metáforas o las alegorías, nada de pensamientos almibarados del tipo: “y ahora lleno mis pulmones del suave aliento matutino del dios Eolo, fragante perfume a rosas recién cortadas...”. ¡No! Sólo es aire altamente contaminado ¡Nada más!
Si ha traído su libreta de anotar detalles dignos de inmortalizar ¡Tírela! Después, con todos esos detalles maravillosos querrá usted escribir un relato y es precisamente eso de lo que intentamos huir. No tome asiento en un banco para deleitarse con los tonos cambiantes de la tarde, ni observe la sutil caída de las hojas, ésas delicadas almas doradas que van a morir al barro, pues corre el peligro de ser partícipe de los besos interminables de una parejita enamorada, y eso es decisivo a la hora de querer evitar un relato de amor.
Sea cruel consigo mismo, castíguese, revuélquese en el barro del auto castigo personal. No evite los dispersos restos calientes provenientes del esfínter de un perro de moral casquivana y aturdida. Huela el aire corrompido, que ya no pertenece al pecho del dios Eolo, sino más bien a cierta parte de su anatomía nada romántica ni digna de destacar en un relato que se precie. Castíguese para evitar el romanticismo.
Si frente a usted el cielo explota en un baile loco de colores, ¡Ni lo mire! Olvídelo. Nada peor para el pobre lector que pasarse diez minutos de su vida leyendo la descripción detallada de un cielo vestido de colores imposibles, cursi a más no poder, vomitivo hasta límites insospechados.
Imagínese a ese pobre lector resignado y aburrido, pensando en qué comer o qué beber al mismo tiempo que intenta, con evidente esfuerzo y considerable valentía, acabar su relato para después dedicarle unas meditadas y sutiles palabras que no duelan demasiado.
No imagine una situación digna de ser plasmada cada vez que ocurre algo inusual.
Por ejemplo:
Si pide comida china y advierte un brillo extraño en los ojos del chino portador de las viandas dirigida hacia su animal de compañía, que casualmente es un lindo gatito, no crea que hay una mafia detrás de todo esto. No imagine una red alimentaria tras este pequeño incidente. Seguramente el pobre chino tendrá gatitos en la trastienda de su restaurante a los que da de comer de forma solidaria, sin otro fin que alimentar sus sentimientos más altruistas.
No busque tampoco elaborar un triste relato de esa mirada lagrimosa de la vecina del cuarto piso, que tirando la basura esconde un moratón en su ojo derecho. Posiblemente haya sido causado solamente por su torpeza con la manipulación de puertas insolentes que se abren hacia fuera, y no al contrario.

Y, por favor, deje usted de pensar en narrar la vida política de su país tan sólo con la ayuda de ese pobre abuelito al que ayuda piadosamente a cruzar la calle. Ancianito que, de forma lapidaria le informa ilustrativamente de que “todo esto antes era campo”,  o afirma, de forma contundente y melancólica, que “con Franco esto no pasaba”. Busque todo tipo de informaciones fidedignas, documentadas, contrastadas.
Y, si no puede evitarlo, siga describiendo paisajes, con esa lúgubre ambientación claramente sacada de los libros de Poe o de Bécquer leídos en la adolescencia. Pero no dañe usted la exquisita sensibilidad de ese lector intelectual y culto que, leyendo sus sandeces, palidece ante tanta estupidez literaria.

Y, por favor, si enciende su ordenador con la clara intención de escribir un relato, advierta a sus lectores que la narración contiene elementos capaces de aburrir a una estatua.



Y éste es uno de ellos. Quien avisa no es traidor.



45 comentarios:

  1. Estoy totalmente en desacuerdo: Todo/as tenemos derecho a explayarnos como deseamos o sepamos hacerlo. (Me refiero a los blog)

    Nadie obliga a leer o comentar un texto que puede ser vomitivo, reiterativo, cansino, indescifrable; tan sólo porque te ha entrado en el tuyo o por esa amistad entre comillas.

    Para mí, me merecen el máximo respeto, y alabar esa valentía al escribir (sea lo que sea) creyendo que lo está haciendo bien, aunque no sea así. (Incluido yo)

    Tenemos autores consagrados, (muy alabados por la critica), que al leerlos te resultan tediosos, pedantes y reiterativos…obras que se podían hacer con 200 páginas y las rellenan para llegar a las mil (número importante para ellos, eso significa que es muy buena). Así como poetas que al leerlos te preguntas ¿Y qué quiere decir).

    Este mundo bloguero, consiste en aprender, descargar, combatir soledades y también para los que se la dan o son escritores y no han tenido su oportunidad.

    Un besote preciosa….un texto muy bien escrito, te felicito.

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  2. Angela, has dado en el clavo, somos pedantes al creernos escritores, en mis momentos de lucidez suelo hacerlo y juro que al leer los comentarios entiendo que la amistad que me brindan.
    Por suerte lo mio es tratar de dibujar una sonrisa al lector y varias veces lo logro.
    Te dejo un gran abrazo y gracias por abrir nuestros ojos de ¿poetas?.

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  3. Bien sabes que, con un poco que nos guste escribir, no vamos a seguir tus recomendaciones ;)
    Impecable narración.
    Y no vale poner el aviso al final, jajajaja.
    Un montón de besos, ojitos de mar.

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  4. Excelente.

    Este escrito es una enmienda a la totalidad, un último recurso interpuesto contra uno mismo. Extraño amor el que profesas por los lectores, pues únicamente pueden conocernos profanando nuestros restos...

    Un beso, Angela.

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  5. Pues yo creo que el acto de escribir es liberador,más allá de que uno se considere escritor ( esto sí quizás es una pedantería).
    Creo que lo has descrito perfectamente,porque creo también que hay mucha gente que "se lo cree".
    Crear un texto original,así como has hecho tú,requiere cuanto menos un mínimo de talento e ingenio,y a pesar de lo que dices,tú lo has logrado! ( entretener)!!

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  6. Angela, me encantó este post, más allá de ser buen o mal escritor, todos somos escritores porque escribimos ja ja, pero es cierto que a veces parecemos creer que somos fantásticos... cuando caemos en la cuenta de que estamos rodeados de muchos fantásticos, entonces comprendemos que escribir es un acto de salvación.
    El lector puede leernos por amistad, o engancharse con nuestros divagues... lo mismo que cuando leemos un grande lo hacemos porque nos gusta, o muchas veces porque los demás dicen que es un grande y lo encontramos en el fondo terriblemente aburrido. Tal es el caso de García Márquez para mí, sé que es un fantástico escritor, pero a mí personalmente me parece aburridísimo y nefasto.
    Sobre gustos van los colores.
    Te mando un beso grande.

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  7. ¡Ay Angela...", tu escrito me hizo sonreír, además de engancharme a esas letras tan "descabelladas". Así que esperaré impaciente tu siguiente "desahogo", porque he disfrutado, aunque no te lo creas, leyendo algo coherente.
    Un abrazo en la tarde.

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  8. Ángela:
    Me congratulo de tu sinceridad. Es necesario expresarse de ese modo cuando observas algo que no es de tu agrado, lo que incluye a tus propios trabajos.
    Por mi parte, contra toda lógica, cuando leo algo que no me gusta procedo del siguiente modo:
    Asumo que soy un imbécil que no sabe interpretar y lo leo de vuelta.
    Busco interpretar al texto de la mejor manera posible.
    Si es una poesía, trato de ver la belleza de su composición y más o menos de qué trata.
    Si es en prosa, le doy una mirada crítica a la lógica del argumento, en busca de fallos, los micro-relatos -por breves- no están exentos de horrores, son acotaciones al paso; los textos más extensos deben justificar ese tamaño con información relevante.
    Si no entiendo el significado de los textos, trato de comprender a quien lo redactó: cómo se siente, qué desea comunicar, cuánto sabe de literatura o de retórica para expresarse.
    Obvio, observo los detalles de tipeo y de puntuación, los errores de ortografía me remiten al paso previo.
    En aquellos que no se comunican con sus seguidores, los evalúo en consecuencia: texto más personalidad; más vale que promedien bien, caso contrario no reincidiré allí.
    Tras evaluar todo lo indicado, escribo mi comentario, aprobatorio o no.
    Es seguro que con aquellos por los que siento más aprecio seré más benevolente en mi apreciación (algo demasiado común en mí, que potencia mi comprensión ante sus yerros).
    Nadie, pero digo nadie, pide un lector crítico, en estas relaciones hasta la palabra empleada es demagógica: "seguidores".
    Y un último punto, muy importante, que aplica a la dinámica de los blogs: "el que mucho abarca, poco aprieta", es decir: si me encuentro en la obligación de leer a cien blogs, casi como rutina diaria, estoy en un problema. Debo hacerlo cuando estoy con ganas y con deseos de disfrutar la lectura. Como soy lector compulsivo pocas veces me pasa, pero llegado el caso, así procedo.
    Lo siento Ángela, querida amiga, ni en un comentario puedo ser breve. Puedo argüir que es por defecto profesional, sabedor de que lo que no se dice puede llevar a cometer un error, por mala interpretación.
    Un beso, igual que siempre.

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  9. Estoy sentado en el parque, pasa por delante una hembra, se me ponen los ojos como platos...

    !Eso es un culo no la carne aplastada del mío contra la madera, mi arma!!!!

    Ni puto caso me hace.

    Pasa un mirlo piando y volando al mismo tiempo.

    Ya me jode ya, haciendo dos cosas a la vez, yo sólo una y mal hecha, no te digo.

    Pasa la tarde, pasan unos pantalones cortos en cuerpo de mujer, y qué mujer, me levanto y me pongo a correr detrás de los pantalones.

    !Esas son piernas, morena, y no las canillas del que te persigue!!!!

    Y así se lo hemos contado.

    Me marcho por donde entré.

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  10. Je, je. Qué verdad. Muy saludable.
    Aunque, por otro lado, no sé qué es peor, si nosotros o Tele5.
    Y sí, los foros son extrañamente adictivos, consumen horas como los blogs y nunca, nunca, dan de comer.

    El otro día fui a un chino anticrisis, menu a 4,80 €, y vi que el pollo se parecía mucho a ...

    Besos.

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  11. Cada vez me gusta más como escribes.
    Además, aumentas tu puntito mala leche..y eso refresca...

    Besitos

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  12. bueno claro, por qué también no le aconsejás al escritor que salga corriendo y evite la escalera de incendios esta vez, solo lanzarse por la ventana.Eso, pero sabés qué Angela, por ahí el desgraciado vive en la planta baja y nos sigue torturando.
    De todos modos, no te preocupes, la flechita del cursor es bastante cruel y no acepta limitantes de amistades y esas cosas, en seguida se me aburre y raja para atrás. Hablando de eso ¿cómo termina tu relato? Je.
    besos

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  13. No sabes cuanto rei leyendote, y sin abundar en el tema tu relato me encanto.

    Una vez mi hija mayor me pregunto

    Papa, en que idioma escriben algunos poetas, es que para ser poeta hay que contar historias en geroglificos?

    Si mis hijos no entienden mis versos para mi no valen.

    Besos y se feliz!

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  14. Tus sugerencias me encantan además de estar totalmente de acuerdo con ellas. En mi caso comienzo un relato con una frase que se me viene a la cabeza, fíjate, rara que es una jajajaja.
    Fantásticos consejos Angela y tú también me haces sonreir.
    Besazos.

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  15. jajaja venga hombre ¡tomadlo a broma!, que este engendro se ha escrito con esa intención. Soy la primera en reírme de mis misma, de ahí el título. Y que nadie piense que no valoro sus escritos, si no fueseis importantes para mi, si no me gustase cómo escribís, no perdería el tiempo en leeros, nadie me paga por ello, lo hago con sumo gusto, pues amo tanto la literatura y la escritura como vosotros. De vosotros aprendo y me gusta que me digáis mis fallos.
    Este extraño, y para algunos maleducado relato, tiene una segunda parte, que una vez corregida colgaré.
    No me tiréis muchos tomates...

    :)

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  16. ¡Muy bueno, Ángela! Como dijeron por ahí, hiciste trampa y pusiste la advertencia al final de la entrada...
    Últimamente me pasa leer cosas y ante el disgusto no comentar antes de decir algo malo...
    Nos leemos, Ángela querida.

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  17. Vereís: cuando colgué este relato en un foro amigo en el que a veces escribo, casi salgo lapidada jaja. Se me acusó de desanimar con mis palabras a los que entran, con pasos vacilantes, en este mundo de juntarletras. Nada más lejos de mi intención. Sé que cuando alguien desea escribir, cuando lo necesita tanto como respirar, cuando no encuentra otra manera de desahogarse,cuando lo único que tiene claro es que no sabe hacer otra cosa más que escribir, sé, como os decía, que estas personas no van a dejar de hacerlo porque una diletante de las letras como yo escriba estas sandeces.

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  18. Fibo, te doy la razón completamente: todo el mundo tiene derecho a explayarse como desea o sepa. Pero dime ¿todo el mundo acepta una mala critica con estoicismo y deportividad? mira, de vez en cuando me presento a unos concursos de relatos que organiza un foro, y allí, bajo el anonimato más oscuro, allí sé si lo que escribo gusta o no. Y eso es muuuy bueno, en serio. Es un baño de sinceridad del que yo emerjo más humilde. Y francamente saco muchas conclusiones, mucho aprendizaje de esos eventos.
    Esto no lo he escrito para ofender a nadie.

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  19. El molí.
    Siempre digo que yo soy una diletante en esto de las letras. No me ganaré la vida en este difícil e intrincado arte. Siempre he creído que escritor es aquel que vive y come de lo que publica, pero, también se podría decir que escritor es todo aquel que escribe ¿si?
    claro que entonces también podríamos aceptar que político es todo aquel que politiquea jaja
    no me pareces nada pedante, amigo mio, al contrario.
    Nada, no sufras, que os adoro a todos y disfruto mucho leyéndoos, lo que ocurre es que de vez en cuando me dan estos brotes de locura transitoria.

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  20. Julio, tienes razón: he hecho trampa, y lo voy a corregir. Pondré el aviso al comienzo del relato.
    mil besos, madrileño!!

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  21. En todo caso, amigo mortal, mis lectores entenderán que conozco y acepto mis propias limitaciones y que puedo reírme de mi misma, ejercicio sano que recomiendo encarecidamente.

    un abrazo!!

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  22. lunaroja: escribir es muy liberador, es recomendable a la hora de descargar asuntos internos, penas, quistes (sí, los sentimientos a veces se enquistan) dolores amorosos y todas esas cosas, en fin es un ejercicio liberador y terapéutico.
    Pero admitamos que no todo es bueno, que no todo es publicable. Que somos los padres de nuestros hijos, sí, pero vamos a pararnos un poco y a mirarlos, y si son feos ¡pues que carajo, son feos y ya está!
    Yo ya me paré delante de mi "hijo" y le dije: hijo mio, eres feo, te quiero porque te he parido, pero nunca ganarás un concurso de belleza.
    Metáforas aparte, sólo estoy diciendo algunas cosas en voz alta. Pensando a viva voz.
    Gracias a todos por soportarme.

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  23. Has realizado un escrito de sana libertad, ahora cada uno que lo interprete desde su punto de vista.
    Sigue pensando en voz alta, no te calles nada,jaja.

    Besos

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  24. Reirse de uno mismo es una buenísima terapia, y si además el lector lo ve con el fondo del anaranjado cielo en un cálido y algo apocalíptico atardecer de verano... Vale, ya me callo yo también ;)

    Pero tu relato tiene mucho de verdad. A quienes a veces nos da por escribir nos lo tomamos muchas veces casi como una forma de desahogo y nos tendemos a olvidar de que siempre puede haber un lector pendiente.

    Pero bueno, siempre hay lectores pastelosos a los que de vez en cuando nos gusta lo romántico y lo recargado, jajaja.

    Besines

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  25. Pues tu entrada me parece estupenda. Es verdad que hay blog donde dices ¡dios mío que es esto! (supongo que quizá el mío sea uno de ellos), pero mi opinión es que la escritura nos hace libres, y si bien nos agrada recibir aplausos, más que críticas, muchas veces si no nos liberamos de lo que nos ahoga o lo que bulle dentro de nosotros, quizá explotaríamos de otra manera.

    Mi política es leer y no desanimar porque no quiero llevar sobre mi conciencia ninguna carga, y más sabiendo que no soy ninguna experta en la materia para juzgar a nadie. Comento con más o menos entusiasmo, nada más; aunque también puede depender del día y eso no quiere decir que un texto me parezca mejor o peor.

    En fin, que tus textos para mi son geniales (te lo digo con sinceridad) y para nada tediosos.

    Besitos.

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  26. Muy divertido, muy cierto, y en absoluto aburrido. Supongo que a veces escribimos más para nosotros que para quienes nosm visitan, al principio, y eso debe irse corrigiendo con el tiempo. Sí, la podadora es fundamental.

    Un saludo, y gracias por las sonrisas. Hasta otra ;)

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  27. Ummm... "los dispersos restos calientes provenientes del esfínter de un perro"...

    Jajaja, te ríes de tí misma, nos das donde más duele y con la excusa de que avisas por anticipado aprovechas para derramar por litros todos esos tropos y figuras literarias que dices que hay que evitar.
    En fin, no te falta razón y por suerte tampoco humor para explicar algo que en manos de otro se hubiese convertido (esta vez sí) en un relato infumable y aburrido.
    Un beso.

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  28. la vida más infumable y aburrida puede plasmarse en un relato sublime, besos

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  29. Paula, debo confesar que siento adoración por García Marquez.Creo que he leído casi todo lo que tiene publicado.

    Si, también es cierto eso que comentas de que ha veces nos leen por amistad, pero realmente nos hacen un flaco favor cuando todo lo que se comenta sobre nuestro trabajo son puras alabanzas. Entiendo que en un concurso la gente comente de manera lacerante, sincera, porque es una competición y que en los foros, en los blogs y demás los comentarios son más amistosos. Es muy tierno, es estupendo cuando todos los comentarios son favorables. Gusta, no nos vamos a engañar, pero¿aprendemos algo? Igual ando equivocada, pero decidme ¿cómo sabremos donde flaqueamos a la hora de escribir si el que nos lee sólo nos dedica elogios?

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  30. Rafael, muchas gracias. Me encanta que veáis la parte sana de este engendro literario. A medida que me vayáis leyendo comprobareis que suelo reírme muchísimo de mi misma.

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  31. Arturo, creo que yo tengo algo más de problema para entender el mundo de la poesía, me cuesta un poco más. Cuando, por ser demasiado criptica para mi mente sencilla,no la acabo de entender intento dejarme envolver por la sensación que me produce, si es desamor,locura, pasión, tristeza, queja...,y comento en función a mi sensación. Si sé que no voy a estar muy acertada, voy con prudencia.
    En cuanto a los relatos, micros, etc..., pues los intento leer más veces si es que no los entiendo o no capto el sentido del autor.
    A veces comentando algún fallo, o realizando algún comentario sincero me he llevado algún disgusto.

    A mi me gustan tus comentarios, son sabios y aleccionadores.

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  32. Saudades, el culo de una morena es motivo suficiente para escribir un gran poema, así que no lo dudes.

    un abrazo.

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  33. Igor, entre nosotros y telecinco ¿qué quieres que te diga?

    prefiero mil veces un relato esforzado que ver algunas caras de la pantalla.


    jajaja un abrazo, por cierto tu relato sobre la Ultima cena me encantó, al más puro estilo de Lovecraft.

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  34. Carlos, ya sé que te gusta mi puntillo de mala leche jaja

    un besazo, guapetón

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  35. Fernando, siempre podría ser peor jaja
    imagina que ese hipotético escritor pesao nos ata a una silla y nos lee todas sus obras, sin posibilidad de escapatoria.

    que bueno que podamos reírnos de estas cosas.

    un beso.

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  36. Gilberto, seguramente tu hija no entenderá tus poemas ahora, pero algún día si lo hará y entonces seguro que estará orgullosa de ti.
    bueno, las mias me dicen que escribo fatal, jaja

    ya lo decía alguien:
    cuando los hijos son pequeños nos admiran, cuando son mayores nos juzgan.
    ¿Fue Wilde el dueño de esta frase?

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  37. Maite, tú ya me conoces, sabes que soy de aguantar estoicamente cualquier comentario que me pueda servir para aprender a escribir.

    gracias por leerme, chica guapa.

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  38. Facundo, creo recordar que tú ya leiste este relato en aquel lugar que casi me pegan jaja

    bueno, a mi me ocurre más o menos lo mismo, pero si con un comentario puedo ayudar al autor a descubrir que falla en algo, y él lo agradece pues mucho mejor. A mi no me importa que me corrijan, a veces escribimos y no nos damos cuenta, con las prisas, de los fallos que cometemos.

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  39. José Manuel, pienso seguir pensando en voz alta.

    muchas gracias. De todas formas lo más curioso es que seguramente la mayoría piensan como yo, pero decirlo es doloroso.
    yo tengo relatos, sobre todo los del principio, que son infumables, pero malos malos, jaja

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  40. Rober, en realidad el tema no es que escribamos para desahogarnos, asunto éste muy terapéutico y recomendable. El problema, que tampoco lo es tanto, es que hay muchos escritores, aparecen de debajo de las piedras ¡todo el mundo es escritor ahora! jaja (yo no, yo me considero una torturadora de las letras)
    pero no todo es publicable, y quizás nos deberíamos mirar el ombligo y así nos daríamos cuenta de que sólo es una abertura insignificante y demasiado sencilla.

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  41. Teresa, nadie me ha obligado a entrar en tu blog, si fuese malo seguramente habría mirado desde la ventana y hubiese pasado de largo. Hace poco colgaste un relato y un poema, que creo que eran para un concurso, y recuerdo que de los dos yo me quedaba con el poema, pues el relato me pareció más flojo. Siempre, claro, desde mi humilde punto de vista. Recordemos que el arte es subjetivo.

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  42. Explorador, esa podadora a la que aludes es fundamental: cuando crecen malas hierbas en nuestro jardín y somos incapaces de verlas, siempre va bien que el jardinero vecino nos recuerde el lugar donde han crecido. Las podamos y nuestro jardín se verá precioso..., jaja yo y mis metáforas.

    un abrazo.

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  43. M

    ya te digo que descubrirás que tengo muchos escritos en los que me pongo verde a mi misma, y a mi forma de escribir. Salgo humilde, risueña y fortalecida.

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  44. Isamel, muchas gracias. La vida no es infumable, se vuelve infumable en manos de un mal contador de historias jaja

    un abrazo enorme.

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  45. Hola Angela en cierta manera no comparto tu relato, pues no todos somos los que para expresarnos en algo que sentimos, tenemos que llenar tres paginas y hacer un chorizo de letras, se puede hacer con textos cortos y entendibles al lector sin necesidad de que se torne una monotonia..Claro esta de que muchos entran a curiosar y se encuentran con cartas" automaticamente cierran el blog, pero estan los otros que no saben expresarse y se ven identificados por nuestros escritos..
    Somos seres libres de expresión..
    Un beso..

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