domingo, 9 de septiembre de 2012

Otoño inspirador

Este poema es algo antiguo, pero muchos no lo conocéis. Escuchadlo con la música. Forman una simbiosis perfecta. Mil besos.


Te espero,
a esa hora en que las copas de los árboles
se funden de oro y ocre,
donde el atardecer, encendido,
se derrama generoso en hebras doradas,
que se cuelan entre las hojas secas
para morir, lánguidamente esparcidas,
entre los guijarros negros.

Sentada estaré, donde el aire huele a otoño,
donde crujen los huesos de las hojas muertas, 
allí te espero,
mientras desgrano estos versos,
que se elevan melodiosos en volutas espirales,
en una comunión perfecta con el viento.

Y aprovecho esta muerte en el pecho
que es el amor rendido,
para escribirte estos versos
y confesarte,
que la oscuridad me acecha con mano infame,
que el brillo diamantino de los árboles
alumbrando el vacío
es la muestra fehaciente
de este sendero lleno de ausencia.

¡Como abrasa esta arena en el pecho!
Soy una sombra blanca 
vestida de amanecer...





Soy de Barcelona, la ciudad más bonita del mundo.

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