lunes, 4 de febrero de 2013

Huyendo por los tejados.




La música desgarrada de un saxo se eleva lastimeramente hacía los tejados, mientras que abajo, en el callejón oscuro, unos tipos con sombrero se pelean por los favores de una dama. Apoyada en la pared, ella luce un largo vestido plateado abierto en el lateral, dejando al aire unas interminables piernas morenas; sonríe y sus labios voluminosos brillan bajo la lluvia de sangre. En las alturas una gata maúlla bailando por los tejados a la luz de la luna. Los cuchillos han dejado estelas de plata antes de caer sobre el asfalto.

Ufana, la dama en cuestión entra de nuevo  en el local y sus caderas tormentosas avanzan entre las mesas al ritmo del jazz.  Con los ojos apretados Louis Armstrong nos habla de una tarde de verano entre algodones, del sudor de unos pechos de chocolate. En el callejón yacen los cuerpos inertes de los tipos conflictivos. Mutuamente se han volado los sesos. Arriba, abrazada a una luna anaranjada la gata sigue maullando su canción particular.

De pronto unas manos grandes salidas de la nada la agarran por la cintura, atrayéndola con fuerza. Su fragilidad de rosa se estrella contra el pecho masculino y el aliento a ron barato se le enreda en el cabello. El saxo se desgarra poco a poco y ella se deja llevar por los gemidos de la música. La cadencia de su cuerpo balanceante enardece al hombre, que la separa para mirarla a los ojos y a la boca. Ella hace tiempo que dejó de temer y le devuelve la mirada.  Después compartirán la cama. La canción se desmadeja  entre humo de tabaco y  sudor.

Y en el último estertor del saxo ella se detiene y, apartando al hombre con la mano,  levanta la  pierna y la coloca felinamente sobre una silla de madera  bajo la mirada hambrienta de los bebedores. Su muslo moreno realiza una maniobra de noventa grados y ella se inclina ligeramente y extrae suavemente una llave  del liguero. Miradas ensangrentadas se agolpan en un punto de su muslo, donde la frontera entre la carne oculta y el liguero es una playa llena de muertos. Coloca suavemente  el metal en las manos del hombre y éste desaparece entre el humo del tabaco. Ahora la gata maúlla enloquecida, en el filo de los tejados un macho gris se acerca a olerla. Ella se bufa y le enseña los dientes. Porque ellas siempre enseñan los dientes.

 Una mujer de labios rojos se desnuda despacio dejando su ropa sobre un baúl. Y se asoma a la ventana, los pechos redondos apuntan a una luna pudorosa.



ouu yea...

37 comentarios:

  1. Un texto que es absolutamente visual, olfativo, gustativo,todos los sentidos a la orden de tu teclado,impecable como siempre,con imagenes preciosas:
    "Louis Armstrong nos habla de una tarde de verano entre algodones, del sudor de unos pechos de chocolate. "

    Precioso!

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  2. Una grata sorpresa tras otra.
    Estraordinaria!
    Felicitaciones, nuevamente
    Besos

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  3. Ay¡¡, me has hecho sonreir con tu relato.

    Creo que te voy seguir.

    Un abrazo, Ángela.

    Tienes don, escribiendo tienes don.

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  4. Un Relato lleno de una seducción Felina.
    Me ha encantado.
    Un abrazo.

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  5. Perfecto el relato con la música de fondo y ese xaso electrizante.
    Un abrazo en la noche.

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  6. Me he quedado sin palabras, Ángela. Hechizador, encantador. Precioso.
    Un abrazo, corazón.

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    1. Hechizador y precioso, como tú, mi reina Gracias.
      Un abrazo, guapa.

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  7. Magistral Ángela!!!! pero sabes cual es el puntazo soberbio, lo más de lo más?: ese "oou yea..." en voz grave del final. me encanta. Un beso :D

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    1. jajaja¡muchas gracias Gum!

      besazo

      ouu yea...

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  8. Gatos, jazz, summertime (la diosa de las canciones). Aquí se respira sensualidad, erotismo, buena música y un ambiente perfecto de mafias y clubes.

    Me ha encantado!

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    1. últimamente estoy de un mafiosooo...


      besos, guapa.

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  9. Preciosa versión de Summertime. No es de extrañar que te haya inspirado un relato lleno de sensualidad donde en el calor se mezclan el olor a humo y a alcohol con la embriaguez del perfume de la novia de algún ganster y con algo de sangre, como en las mejores películas de cine negro. Muy sugestivo y sabroso.

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    1. ¿Sabias que Charlie Parker se presentó una vez a un concierto con un saxo de plástico? Fue en Toronto y actuó junto a Dizzy Gillespie, trompetista, con el que tenía muchas disputas, y se dice que fue un concierto magistral.
      Parker, alias "Bird", empeñó el suyo para comprar droga.
      Fascinante ¿verdad?

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    2. Yo tuve la gran suerte de ver un concierto de Dizzie Gillespie hace muuuuuuchos años en el New morning de París y luego pude conversar con él. Recuerdo que era un tío divertidísimo

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    3. ¿En serio? Cuando yo digo que tu amistad me enriquece..., París es una ciudad preciosa, pero yo estuve muy pocos días, aunque lo suficiente para respirar su magia.

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    4. Creo recordar que estuvimos bebiendo gin-tonics hasta las cinco. Debió ser por el año 86. ¡Dios, que viejo estoy!

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    1. pos que usté se duche bien...

      besos, Torillo.

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  11. Certera prosa y desenlace de trama.

    Saludos ;-)

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    1. Gracias Jorge. Buscaré tu blog.

      saludillos.

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    1. Lo siento, no me he puesto reloj, es que no me pegaba con la raja de la falda...

      :)

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  13. Creo que te leí con anterioridad esta belleza... Cómo olvidar esa playa llena de muertos.

    Qué gustazo de imágenes, de escenas sutiles.

    beso

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    1. Si, ya la leíste. Pero la he peinado un poco. Me está pasando con casi todo lo que tengo escrito con anterioridad, que ahora lo veo todo muy despeinado jaja

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  14. Precioso eroticón y muy sugestivo. Entre el saxo, ella que se aprieta contra él, los pechos de chocolate, el sudor , el tabaco y los gemidos estoy se ha puesto al rojo vivo. Y ya el final es para quitarte el hipo con esas tetas redondas que apuntan a la luna. A mi así tampoco me importa que me apunten ni disparen.

    Saludos.

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  15. Marinetti censuró los macarrones convencido de que conducen al escepticismo. Se equivocaba: es el escepticismo el que conduce a los macarrones...

    Un abrazo.

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    1. Debo confesar mi completa ignorancia sobre este tema de Marinetti.

      Indagaré, lo prometo. Un abrazo para ti.

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  16. Leí el texto escuchando la canción: sencillamente espectacular. El clímax que creaste en impecable. Me encantó cada línea.
    Te felicito. Es un placer leer tus cosas. Me tendría que poner al día con las entradas más antiguas.
    Saludos.

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    1. Y a mi me encanta leer las tuyas. La admiración es mutua, ya lo ves.

      Saludos, Raúl.

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  17. Sigue peinando historias "viejas" :) que las historias no caducan, me gustó el relato este, ahí para ponernos todo tiernos.

    Ahm, que ayer me ví una peli que también es antigua y que no necesita ser repeinada, "La fiera de mi niña", no sé si la viste, pero a mí me gustó mucho, besotes.

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    1. Seguiré peinando, no sufras. Una gran película, con dos estupendos actores (Cary Grat y K. Hepburn), creo que de ellos he visto la mayoría de sus pelis. Hace poco vi La reina de África, con Humprey Bogart y Katherine Hepburn ¿la has visto?

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