sábado, 28 de septiembre de 2013

Desnudo...





No hay mejor pincel
para inmortalizar un cuerpo
que la punta húmeda de una lengua ávida,
o el deseo viajero de unos dedos hambrientos;
ni mejor perspectiva que la luna reflejada 
como un broche sobre el pecho,
sujetando, con alfileres de tiempo
la luz que cae y que declina…