miércoles, 16 de agosto de 2017

Espejismo



No os cabe, jovencita, no forcéis la situación —dijo el príncipe secándose el sudor de la frente —. Vos no sois  la mujer que me enamoró en el baile. Ella lucía como una prímula bañada por el sol. Su carita era blanca y hermosa y sus manitas estaban limpias. No sois vos. El zapatito de cristal ha hablado. Retiraos y volved a vuestro trabajo humilde entre cenizas y escobas.

—Tampoco vos sois el príncipe que me robó el corazón. El me habría reconocido por mi voz y mis historias y no por mis pies hinchados de permanecer horas de pie. Meteos el zapato por donde os plazca. 

13 comentarios:

  1. Qué borde. Así no va a encontrar novio esta chica.

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  2. Jajajajajajaja.

    Buenísimo!!!!

    Besos

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  3. Me ha gustado, es muy reivindicativo...

    Isma

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    1. Eres más raro que un perro verde, Cuervo. Pero igual te quiero.

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  4. A ver... hay que ponerse en la piel del príncipe ante esa maleducada de pies deformes.... ná, a por otra yaaaaaa!!!

    Jajajajja

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  5. Te araño las corneas y con ellas me hago unos pendientes. No sé cómo te aguanto. ;)

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  6. La mejor Cenicienta de la historia! genial, yo creo,que tal y como estoy ahora, le hubiera dicho exactamente lo mismo.. anda y que le den!
    Buenísimo!

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  7. Jajajajajajaja Yo creo que tú hubieras sido más letal, luni. Un besazo.

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  8. Pues si, ahora que lo dices,la hostia se la lleva... muackssssss

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  9. Fernanda, bienvenida. Prometo visitarte en breve. Muchas gracias.

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Soy de Barcelona, la ciudad más bonita del mundo.

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