domingo, 15 de octubre de 2017

Blade Runner

Lo prometido es deuda. Allá va mi valoración de Blade Runner 2049.

Si Blade Runner 2049 hubiera nacido antes se podría decir que no está nada mal. ¿Pero qué se le va a hacer? Mala suerte. Es la continuación de una gran película que pasó al principio sin pena ni gloria, pero que luego se convirtió, merecidamente, en una magnífica peli de culto. Así que por comparación no tiene nada qué hacer. Claro, claro, no deberían ser comparadas porque no es un remake, sino una segunda parte. Comparo la puesta en escena, los diálogos, la ambientación, la fotografía, la calidad de los personajes.  Treinta años después el cine ha ganado en efectos especiales, obvio, pero para mi, que me gusta más una escena teatral donde hablan los ojos y los sentimientos y me sobra tanta explosión de relleno, todo este despliegue me aburre.
En fin. En la primera parte los replicantes (nexus 6) están fabricados para durar cuatro años. Esto se hace para impedir su desarrollo emocional, claramente inestable. En la segunda se ha rizado el rizo y se ha buscado “el milagro”. No está mal, eso me ha gustado. Bien por Villeneuve, el dire. Y casi llegando al final hay otro giro que, aunque previsible, no ha estado mal, pero que es más de lo mismo. Snif, snif, ¿Cómo puedo ser yo un replicante si me acuerdo de muchas cosas de cuando era un renacuajo? Ay, alma de cántaro, que te han implantado los recuerdos, parece mentira, sécate los mocos, pedazo de batidora.
Dos cosas más, bueno tres.
Primero: la escena de amor entre Ana de Armas (el holograma de fantasia sexual) y el impertérrito Gosling me ha recordado del todo a dos películas: Ghost y Her. (Ghost entrañable, Her una de mis preferidas, creo que es una de las películas que mejor trata el tema de la soledad).
Segundo: la aparición de Deckard, el primer Blade Runner interpretado por un decrépito y tembloroso Harrison Ford, no me parecía necesaria, creo que con su mención habría sido bastante. Solo me hubiera gustado si hubiera aparecido también Sean Young, la mujer de la cintura breve y los ojos maravillosos, pero no ocurrió. En su lugar hicieron un holograma estúpido con una voz de cabra afónica que me sacó de la peli en cero coma dos. Claro que me parece que la Young tenía el terreno vetado al cine por no sé que problemas en la juventud y prefirieron fabricar una doble, pero joven, con los veintidós años que tenía cuando hizo la primera. En fin. Me callo.
Tercero:  ya para terminar os diré que Gosling quiso su momento de lágrimas bajo la lluvia. Pero imposible superar ese final que nos regaló Rutger Hauer, el nexus 6 llamado Roy. Una escena de una belleza insoportable, una escena lenta, agónica, dolorosa. La paloma que se va volando como se vuela la vida. Pura poesía. ¿A dónde vamos? ¿Quienes somos? ¿Qué nos diferencia? 
Bueno, pues a ese intento de lagrimas en la lluvia le doy mi más sincero pésame, qué se le va a hacer. Repito: si algo es perfecto limítate a admirarlo de lejos, no lo toques, no lo profanes.

Lo siento, es que las segundas partes no me van. Hay muy pocas que superen o estén a la altura.


Espero no haberos arruinado la peli.





15 comentarios:

  1. Pues visto lo que dices no sé yo si iré a verla...Fui admirador de la primera, siendo tachado de rarete por ello, pero era una peli que la mascabas un buen rato después de vista. En esta ya veo que los androides no saben contar ovejas. :)
    Un saludo.

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    1. Oh, no, Alfred, ves a verla. Que a mi me haya desencantado no quiere decir nada. Igual a ti te gusta. Yo soy más rara que un perro verde jaja

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  2. Blade Runner es una de las pocas películas que he visto más de una vez y no me he quedado dormida. Y he de confesar que hay películas que creo no se las debe hacer una segunda parte. Es como ciertos libros joyas de la literatura que hiciesen una segunda parte.

    Besos, ojazos.

    * ya sabes donde tienes a toro para darle tú misma un pescozón...ha vuelto ;)

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    1. Exacto, Pro, opino lo mismo, además pensé justo eso. Ya fui donde Toro a darle esa colleja. Que desfachatez amos ya. Otro beso para ti, hermosa.

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  3. Fuí a verla y la verdad es que no me gustó. Aunque claro , yo soy muy rara para las pelis.
    Asi que no me has arruinafo nada.
    Besos.

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    1. Eso no es ser raro, Amapola. Hay pelis que te llegan y otras que no. Un abrazo.

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  4. Lo primero que diría de esta película es que le sobra más de la mitad. Largas escenas con una música que quiere parecerse a la de la primera parte e intentos de transmitir con imágenes que duran minutos y minutos. Lluvia, oscuridad y desesperación que hacen que el que te desesperes porque pase algo eres tú. Sobra Harrison, estoy de acuerdo, y yo diría que sobra el mismo protagonista que actúa cero, o sea nada. Es el nuevo cara de palo. No se le mueve una ceja. La idea sí que me gusta, el transfondo es bueno, como lo fue en la primera, pero está a años luz en todo.

    Mi consejo: no te gastes una pasta en el cine para verla, mejor échate unas cervezas con amigos que sacarás mejor resultado.

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    1. Nada que hacer contra la música de Vangelis. Lo dicho.

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  5. Es que las palabras de Rutger Hauer son un epitafio. Después de eso no hay zombi que se levante de la tumba.

    ¿Sabías que sus palabras fueron producto de su mente, y no del guión? El bueno de Rutger se considera un poeta, y en la víspera del rodaje eliminó texto y añadió de su propia cosecha porque pensaba que la historia merecía un final distinto. Ridley Scott no tuvo más remedio que rendirse al resultado.

    Besos
    Isma

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  6. Si, y ¿sabias que la escena de la paloma también fue idea de Hauer? Lo malo fue que las palomas no vuelan con las alas mojadas, o sea que el bicho agitó las alas un par de veces para caer, después sobre las rodillas del replicante. Luego el bicho se marchó caminante, todo orgulloso. También leí por algún lado que la peli de Metrópolis -Fritz Lang- inspiró bastante a Ridley Scott, pero como no la he visto no sé por qué, o sea que ahora no me queda más remedio, ea. Hay muchos detalles jugosos. Como la mala relación que había entre Ford y la enigmática Young, la replicante en pruebas. En fin, es apasionante. Luego también está el tema del prota. ¿Sabias que pensaron en AL Pacino, entre otros? Como Ford no es santo de mi devoción se me cae la baba solo de pensar en Pacino haciendo el papel.

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    1. Por la ambientación y todo ese sabor neogótico que resuma la peli de Lang, un film imprescindible.
      Al Página hubiera arruinado la película, Ford es mucho más neutro,es lo que exige el personaje. Perdón por meterme. :-)

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    2. Metrópolis es mi gran pendiente, Alfred. Frtiz Lang es uno de mis preferidos. Del vampiro de Duserdolf dije que tiene uno de los finales más buenos e intensos del cine. Nueve minutos brillantes. Prometo ver Metrópolis y vendré a contarlo. En cuanto a lo que dices de Ford, pues tienes razón e imagino que elegir a Gosling también tendrá que ver con ese tema, porque también me parece un actor con pocos registros. Los ojos de Al Pacino se hubieran adueñado de la pantalla.

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  7. Léase "caminando" donde se lee "caminante". Cuanto daño han hecho los zombies...

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  8. No está mal la crítica... pero teniendo en cuenta que, dada tu edad, te quedas frita cada diez minutos y te despiertas sobresaltada un rato después... vamos que no creo que la crítica sea muy fiable.

    Jajjaja, mira la primera risa del día... jajajja

    Muackkkkkkkkk

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  9. Si yo te contara con qué peli me dormí igual me matas, pero en mi alegato diré que madrugaba mucho. Te echaba de menos, pedorro.

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