sábado, 25 de noviembre de 2017

Creando puentes

Para construir aquella torre apoteósica llamaron a gentes de todas partes. Como es lógico algunos no se entendían. Una voz dijo que ya ocurrió algo parecido en los anales de la historia, solo que al revés. Lo que esa voz dijo lo entendieron unos, pero otros no. Ante la perplejidad de muchos, el dueño de esa frase comenzó a cocer ladrillos y en cada ladrillo escribió una palabra. Los demás lo miraron con suma extrañeza, pero el resultado les calentó el corazón. De este modo la torre fue subiendo construida con palabras de todo el mundo.  

(100 palabras)

16 comentarios:

  1. Bonito, pero utópico. Estamos condenados a no entendernos.

    Besos, ojazos.

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  2. Jajaja lo sé, Pro. De hecho mientras lo estaba escribiendo he visto volar ladrillos de un lado para otro. Sí, estamos condenados a no entendernos.

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  3. Bueno, yo intentaré seguir creyendo en utopías, aunque los ladrillos vuelen de un lado para otro!
    Vivimos en Babeles globalizadas y crueles,pero... siempre quedarán textos como este que nos hagan bajar un momentito de tanta locura.
    Besazos!

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  4. Me gusta. Es un homenaje a las palabras. Quizás las personas no se entiendan, pero las palabras sí que unen. Fueron creadas para eso.

    Besos
    Isma

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  5. Vi un concurso un dia de estos donde el lema era la palabra como puente de entendimiento entre razas y religiones. Pensé en un puente, en construir un puente a base de ladrillos y en que en cada uno hubiera una palabra en diferentes idiomas. Por asociación de ideas me vino a la mente La torre de Babel. Al comienzo y después del diluvio se cuenta que todo el mundo hablaba la misma lengua. Como todos se entendian no tuvieron problemas en construir esa torre. La torre subió tan alto que dios se enfureció al verla rozando los cielos y creó muchas lenguas para crear el desentendimiento. Y ahí es cuando he entrado yo a enredar el asunto haciendo que los hombres sin entenderse levanten esa torre, cada cual en su idioma, pero todos juntos. Si, Cuervo, es un homenaje a las palabras. Desnudos somos todos iguales y con un poco de voluntad hasta nos podemos entender. Y no, no creo que te haya gustado, pero igual es que me quieres mucho. Te crecerá la nariz, verás tú. Gracias.

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    1. Me refiero a que no creo que te haya gustado porque solo tiene cien palabras y tú eres alérgico a eso. Un beso, Isma.

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    2. Uhh... sabes que si no me gusta, te lo digo y me quedo tan pancho. Además, te he dicho que me ha gustado, no que me haya encantado... :D

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  6. Están bien esos ladrillos.
    Tan especiales.

    Besos.

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  7. ...pero la torre no llegó a finalizarse. Tras una ràpida deliberaciòn de la asamblea de Albañiles sin fronteras se decidió ir a la huelga. Todos los dìas los trabajadores se reunian al pie de la torre en manifestación para exigir a la Voz que les devolviera su puesto de trabajo. El cielo se oscureció, los vientos arreciaron sin piedad y cuando parecía que el mundo se iba a acabar allí mismo, todo cesó de repente y mientras el sol lentamente devolvia la claridad al día, la Voz habló a los corazones de todos. Les dijo: "A LA MIERDA!"

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  8. 98 palabras. Si le hubieras puesto título serían 100. ¿Quien ereeees? Jajaja yo creando puentes y tú montándome huelgas. Bienvenido o bienvenida.

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    1. Jajajaja...disculpa la intromisión. Hacen falta más historias como la que has escrito tú con un mensaje positivo. Lo mio ha sido una pequeña chanza que no se merece ni un título.

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  9. Lo que se rescata es que la torre logra construirse de todas formas.
    Saludos.

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  10. Si, pero en primera instancia todos hablaban la misma lengua, asunto este que seguro facilitaba la construcción. Pero, dios, que vio cariacontecido y boquiabierto, que la torre subía y subía y ya casi rozaba su plaza de parking celestial, se enojó y furioso propagó el desentendimiento, con lo cual la subida de la torre fue dificultosa, pero no imposible. Ahí está la diferencia. Ojo, que la mayor parte de lo que estoy contando yo creo que me lo he inventado, Raúl, jaja, porque los temas religiosos y yo no nos llevamos muy bien. Yo soy de las que abren la puerta a los testigos de Jehová para decirles que soy de corrientes satánicas.

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Soy de Barcelona, la ciudad más bonita del mundo.

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