sábado, 10 de febrero de 2018

La ejecución

(Uno de los cuatro ganadores del concurso organizado por Cuentos para el andén)

Ninguna boca se abrió para consolarme. Tampoco yo lo esperaba. Al amanecer la turba ofendida me rodeó para acompañarme hasta las afueras del pueblo. Resultó extraño caminar rimando el loco latido de mi corazón con el silencio de la marabunta. Y cuando me llegó el aroma de los árboles supe que habría un tronco nudoso y una cuerda para mí. No pude evitar una sonrisa triste cuando la memoria me trajo, perra inoportuna, un columpio que mi viejo construyó para mí, cuando aún no me pegaba.






8 comentarios:

  1. Brutal.
    Brutal...
    Todo empezó con el maldito viejo.
    Y al final el círculo de completó.
    De árbol a árbol.

    Besos.

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  2. Muy duro dentro de la realidad, por desgracia.
    Un abrazo.

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  3. Disfrutarlo aquí...

    La mente, esa traicionera que nos puede jugar una mala pasada en los momentos menos oportunos...
    Un micro grandioso... como tú, mi querida Ángela.

    Un abrazo de los gordos.

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  4. La memoria, siempre jugando con lo inesperado...

    Saludos,

    J.

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  5. Muy bueno, Ángela. Te estás acostumbrando a esto de los micros, y como no podía ser de otra manera, arrasas. Felicidades.

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  6. Estoy muy contento de tu éxito y de tu perseverancia. Me alegro por ti, amiga.

    Besos
    Ismael

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  7. Eres mi ídola, ya está lo he dicho.
    Exitos con este micro estupendísimo!

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  8. Gracias a todos. Este micro nació después de ver una película de Fritz Lang. La película se titula "Furia" y trata sobre la condena y el posterior encarcelamiento de un hombre inocente. No hay pruebas, solo unas cáscaras de cacahuetes encontradas en el bolsillo del inculpado, que coinciden con la escena del crimen. No hay caso.Sí que hay, en cambio, un pueblo con ganas de sangre. ¿Qué más da si es inocente? De esta magnífica película me ha quedado la turba enloquecida, la masa enajenada que no oye ni quiere saber, la lengua envenenada que habla a la oreja de otro para envenenarlo también. El pueblo equivocado, pero unido y empujando. Y luego la cárcel y los ojos aterrados de ese hombre viendo a la masa sedienta de su muerte. Toda la película es brutal, muy buena, pero esa imagen, la de la turba enloquecida, me dejó la sangre helada. Furia (1936) de Fritz Lang, protagonizada por Spencer Tracy. Os la recomiendo.

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Soy de Barcelona, la ciudad más bonita del mundo.

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